Noticias
Actualidad en ciencia, tecnología e innovación
Explora noticias, avances y proyectos que están impulsando el desarrollo del país, conectando territorios, conocimiento e innovación.
Noticia destacada
Ciencia sin Ficción cerró su séptima versión inspirando a 4 mil 200 estudiantes en el Teatro Biobío
El festival más inspirador de Chile ya suma un impacto total de 30 mil asistentes a lo largo de sus ediciones. Con un Teatro Biobío completamente lleno durante ambas jornadas, el Festival Ciencia sin Ficción finalizó...
El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), anunció los resultados del concurso Startup Ciencia 2026, donde la Región de Aysén destacó con la adjudicación de dos proyectos estratégicos que representan una inversión directa de $269.100.000 para el ecosistema local.
El Seremi de Ciencia en Aysén, Gabriel Pérez Aros, destacó que esta política es una apuesta para transformar la investigación en motores de desarrollo económico y mejores empleos, tal como han indicado el Presidente José Antonio Kast y la Ministra Ximena Lincolao.
“Estamos inyectando recursos críticos para que las empresas de base científica superen esa etapa de riesgo técnico y comercial, permitiéndoles llegar a sus primeros clientes. Esto no es solo financiamiento; es una apuesta de Estado para transformar la investigación en motor de desarrollo económico y mejores empleos para Chile”, destacó el representante del MinCiencia.
A nivel nacional, la convocatoria batió récords con 363 postulaciones, de las cuales 85 empresas resultaron beneficiadas. El 56% de los proyectos adjudicados provienen de regiones distintas a la Metropolitana, consolidando el compromiso del Gobierno con la descentralización del conocimiento.
En la Región de Aysén, las empresas seleccionadas son Cocoa Chile SPA con el proyecto “Apis analytics +”, centrado en soluciones para el sector Energía y Grupo de Desarrollo de Inversiones Sustentables (GDIS) con el proyecto ToToy, un sistema de telemetría aplicado a la educación y el cultivo sustentable de alimentos.
Claudio Figueroa, gerente general de esta última empresa destacó que en la compañía “estamos hace mucho tiempo trabajando en la democratización de la tecnología. Como tenemos harta investigación, una de las cosas que nosotros queremos aportar aquí en la región es en el tema alimentario. Y el ToToy, que es el proyecto que se ganó en esta versión de la ANID, busca de alguna forma traducir lo que pasa con los cultivos a las personas en una forma amigable.
El portafolio 2026 pone un foco especial en las Tecnologías de Frontera, con una alta presencia de Inteligencia Artificial y Biotecnología. En Aysén, el uso de telemetría y análisis de datos avanzado demuestra que la región no solo está adoptando tecnología, sino que la está creando para responder a sus particularidades climáticas y geográficas.
Ante esto, el seremi de Economía en la Región de Aysén, Rodrigo Aguilera Silva, añadió que “esta es una excelente noticia para la Región de Aysén y para el fortalecimiento de nuestro ecosistema de innovación y emprendimiento. La adjudicación de estos proyectos representa una oportunidad concreta para seguir impulsando soluciones tecnológicas y capacidades locales que contribuyan al desarrollo productivo de nuestro territorio. Sin duda, esto reafirma que Aysén es territorio de creatividad, innovación y buenas iniciativas con potencial de impactar positivamente nuestra economía regional”.
Con este resultado, Aysén se consolida como un polo emergente de emprendimiento científico-tecnológico dentro de la Macrozona Austral, alineando el conocimiento generado en el territorio con las necesidades de la economía regional.
En el marco del Día Mundial del Reciclaje y de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en las Matemáticas, el Seremi de Ciencia, Héctor Bravo Vásquez, visitó la empresa regional Rudanac Biotech, una de las adjudicatarias de Startup Ciencia 2026, instrumento impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que este año destinó más de $11 mil millones para fortalecer empresas de base científico-tecnológica en el país.
Desde Antofagasta, Rudanac Biotech se posiciona como una de las iniciativas biotecnológicas con foco en economía circular y sostenibilidad minera. La startup trabaja en la revalorización de aceros, neumáticos fuera de uso y chatarra mediante procesos biotecnológicos, transformando estos residuos en nanopartículas de hierro con potencial para distintas aplicaciones industriales y ambientales.
“Proyectos como Rudanac Biotech representan justamente el tipo de innovación que queremos impulsar desde la ciencia y la tecnología: soluciones desarrolladas desde los territorios, con pertinencia regional y capaces de abordar desafíos globales como la sostenibilidad, la economía circular y la minería responsable”, señaló el Seremi de Ciencia de Antofagasta, Héctor Bravo Vásquez.
Gracias a la adjudicación del Startup Ciencia, la empresa podrá validar dos nuevas aplicaciones: “el uso de nanopartículas como biofertilizante y como estabilizador de relaves mineros, así cerraremos el ciclo final del proceso que llevamos a cabo en Rudanac Biotech”, explicó Nadac Reales, fundadora de la empresa.
La emprendedora destacó además el impacto territorial que podría tener esta innovación en la macrozona norte, particularmente en el desarrollo de agricultura en zonas desérticas y en soluciones más sustentables para la industria minera.
“Como biofertilizante, esto permitiría que agricultores de la macrozona norte puedan acceder a productos generados en la región. Y respecto a los relaves, esta validación permitiría avanzar hacia tratamientos y disposiciones más sustentables para este tipo de residuos”, agregó.
La adjudicación de Rudanac Biotech también releva el rol que cumplen las mujeres en el ecosistema científico y tecnológico del país, especialmente en áreas STEM, donde disciplinas como las matemáticas son fundamentales para el desarrollo de soluciones innovadoras vinculadas a la biotecnología, la minería y la sostenibilidad.
Startup Ciencia es uno de los instrumentos clave de ANID para apoyar el tránsito de tecnologías desde el laboratorio hacia el mercado. La convocatoria 2026 adjudicó recursos a 85 empresas chilenas, de las cuales más de la mitad proviene de regiones distintas a la Metropolitana, consolidando el crecimiento del ecosistema de innovación científica a nivel regional.
Se trata de una apuesta que llevan adelante la Universidad Católica del Norte y Minera Los Pelambres con 12 organizaciones para que incorporen cultivos marinos en sus áreas de manejo y así generar diversificación y oportunidades para los territorios.
Como una oportunidad estratégica para el desarrollo de la investigación en el borde costero, nace en la Provincia del Choapa, el año 2015, un programa de Acuicultura en Áreas de Manejo de Extracción de Recursos Bentónicos (AMERB), a cargo de la Universidad Católica del Norte y Minera Los Pelambres.
Se trata de una iniciativa entre la academia y el mundo privado que va en la línea abrir un campo del conocimiento e instalar no sólo dimensiones productivas al trabajo en estas áreas de manejo, sino que demostrar que es posible integrar dimensiones sociales, ambientales y de gobernanza.
“Cómo ministerio y por el mandato del Presidente José Antonio Kast, es importante recorrer el territorio para conocer y promover estás alianzas virtuosas que incentivan el crecimiento y la competitividad, y que llevan bienestar las personas”, destacó la Seremi de Ciencias, Conocimiento, Tecnología e Innovación, Maité Arenas.
Y es que está apuesta, desde su ejecución, involucra a 12 organizaciones de pesca artesanal, una de ellas a Caleta Cascabeles, donde sus 25 socios trabajan en la producción sostenible de piures, locos, lapas y erizos.
Para Pedro Cortés, Presidente de Caleta Cascabeles, este proyecto “nos cambió mucho la vida. Nos dio una alternativa de trabajo que nos ha dado buenos resultados y con aprendizaje ya que no conocíamos mucho sobre trabajar con cultivos. Ahora hemos surgido y tenemos siete líneas instaladas. Lo que queremos es convertirnos en una granja marina”.
La idea es que a través de este proyecto, la pesca artesanal vaya fortaleciendo sus capacidades productivas y, a su vez, establezcan sistemas socioecológicos más complejos, abriendo oportunidades para que los trabajadores obtengan mayores beneficios económicos y sentando de la efectividad del trabajo estas “granjas marinas”.
La Seremi de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Maité Arenas, añadió que “así también vamos abriendo condiciones para un desarrollo económico y sostenible y promover en los pescadores que la inserción de tecnología y conocimiento los puede llevar a un crecimiento aún mayor y permanecer en el tiempo”.
Los encargados del proyecto indicaron que el proceso ha operado como una plataforma de aprendizaje institucional, llevando a la incorporación de líneas de financiamiento en INDESPA.
De esta forma, el proyecto ha transitado desde la introducción de cultivos de pequeña escala hacia la consolidación de sistemas productivos más complejos, entre ellas la siembra de cojinova.
Al respecto, Dr. Cristian Sepúlveda, investigador a cargo del programa de la Universidad Católica del Norte, explicó que “para nosotros, el enfoque desde la universidad es empatar los conocimientos tradicionales que tienen los pescadores con los conocimientos científicos que se desarrollan en nuestra facultad, porque con eso la transferencia tecnológica tiene sentido, porque se adapta a las condiciones de los pescadores. Y esa mezcla hace muy pertinente la inversión, tanto privada como pública, porque beneficia a las personas que la desarrollan”.
Mientras que Reinaldo Ortiz, Jefe de Relaciones Comunitarias de Minera Los Pelambres en Los Vilos, acotó que “nosotros compartimos un territorio marítimo con los pescadores artesanales y queremos desarrollar actividades estratégicas con ellos y con la universidad, ir más allá y contribuir para que les vaya bien y contribuir a un nuevo impulso. Estamos liderando este trabajo con bastante satisfacción. Es un trabajo a largo plazo pero la idea es seguir manteniendo esta relación positiva con los hombres del mar”.
Proyectos como este permiten posicionar a la Región de Coquimbo como un laboratorio natural para el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza, fortaleciendo la generación de evidencia para la toma de decisiones y el diseño de instrumentos de política pública orientados a un desarrollo costero más sostenible.
Como una oportunidad estratégica para el desarrollo de la investigación en el borde costero, nace en la Provincia del Choapa, el año 2015, un programa de Acuicultura en Áreas de Manejo de Extracción de Recursos Bentónicos (AMERB), a cargo de la Universidad Católica del Norte y Minera Los Pelambres.
Se trata de una iniciativa entre la academia y el mundo privado que va en la línea abrir un campo del conocimiento e instalar no sólo dimensiones productivas al trabajo en estas áreas de manejo, sino que demostrar que es posible integrar dimensiones sociales, ambientales y de gobernanza.
“Cómo ministerio y por el mandato del Presidente José Antonio Kast, es importante recorrer el territorio para conocer y promover estás alianzas virtuosas que incentivan el crecimiento y la competitividad, y que llevan bienestar las personas”, destacó la Seremi de Ciencias, Conocimiento, Tecnología e Innovación, Maité Arenas.
Y es que está apuesta, desde su ejecución, involucra a 12 organizaciones de pesca artesanal, una de ellas a Caleta Cascabeles, donde sus 25 socios trabajan en la producción sostenible de piures, locos, lapas y erizos.
Para Pedro Cortés, Presidente de Caleta Cascabeles, este proyecto “nos cambió mucho la vida. Nos dio una alternativa de trabajo que nos ha dado buenos resultados y con aprendizaje ya que no conocíamos mucho sobre trabajar con cultivos. Ahora hemos surgido y tenemos siete líneas instaladas. Lo que queremos es convertirnos en una granja marina”.
La idea es que a través de este proyecto, la pesca artesanal vaya fortaleciendo sus capacidades productivas y, a su vez, establezcan sistemas socioecológicos más complejos, abriendo oportunidades para que los trabajadores obtengan mayores beneficios económicos y sentando de la efectividad del trabajo estas “granjas marinas”.
La Seremi de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Maité Arenas, añadió que “así también vamos abriendo condiciones para un desarrollo económico y sostenible y promover en los pescadores que la inserción de tecnología y conocimiento los puede llevar a un crecimiento aún mayor y permanecer en el tiempo”.
Los encargados del proyecto indicaron que el proceso ha operado como una plataforma de aprendizaje institucional, llevando a la incorporación de líneas de financiamiento en INDESPA.
De esta forma, el proyecto ha transitado desde la introducción de cultivos de pequeña escala hacia la consolidación de sistemas productivos más complejos, entre ellas la siembra de cojinova.
Al respecto, Dr. Cristian Sepúlveda, investigador a cargo del programa de la Universidad Católica del Norte, explicó que “para nosotros, el enfoque desde la universidad es empatar los conocimientos tradicionales que tienen los pescadores con los conocimientos científicos que se desarrollan en nuestra facultad, porque con eso la transferencia tecnológica tiene sentido, porque se adapta a las condiciones de los pescadores. Y esa mezcla hace muy pertinente la inversión, tanto privada como pública, porque beneficia a las personas que la desarrollan”.
Mientras que Reinaldo Ortiz, Jefe de Relaciones Comunitarias de Minera Los Pelambres en Los Vilos, acotó que “nosotros compartimos un territorio marítimo con los pescadores artesanales y queremos desarrollar actividades estratégicas con ellos y con la universidad, ir más allá y contribuir para que les vaya bien y contribuir a un nuevo impulso. Estamos liderando este trabajo con bastante satisfacción. Es un trabajo a largo plazo pero la idea es seguir manteniendo esta relación positiva con los hombres del mar”.
Proyectos como este permiten posicionar a la Región de Coquimbo como un laboratorio natural para el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza, fortaleciendo la generación de evidencia para la toma de decisiones y el diseño de instrumentos de política pública orientados a un desarrollo costero más sostenible.
Parte de la infraestructura e investigaciones desarrolladas han sido financiadas por el Ministerio de Ciencia a través de su Agencia de Innovación y Desarrollo (ANID).
Conocer a profundidad el trabajo que realizan las instituciones generadoras de conocimiento de la región ha sido unas las principales tareas del seremi de Ciencia, Carlos Olave, quien inició su recorrido visitando el edificio de laboratorios antárticos “Embajador Jorge Berguño Barnes” del Instituto Antártico Chileno (INACH), que desde su inauguración en 2011 se ha convertido en un pilar para la ciencia antártica.
“Destaco la labor de los laboratorios, que se han consolidado como un referente nacional desde su origen, impulsado la investigación de estudiantes, académicos e investigadores, y fomentando activamente la cooperación científica a nivel nacional e internacional, lo que ha permitido la generación de publicaciones de alto impacto, la formación de capital humano avanzado y la transferencia de conocimiento, elementos claves para seguir posicionando a la región como polo de desarrollo científico y tecnológico en materia antártica”, manifestó la autoridad regional.
Tras su visita, Olave también relevó el financiamiento que ha entregado el MinCiencia, a través de la ANID, para seguir potenciando el trabajo de quienes pasan por este espacio de trabajo, “a la fecha el instituto se ha adjudicado más de $2 mil millones en concursos FONDEQUIP, que le ha permitido adquirir equipamiento científico de última generación para fortalecer el monitoreo ambiental y oceanográfico, la paleontología y la biodiversidad antártica”.
Durante el recorrido, la autoridad estuvo acompañada por el jefe de la sección de Plataformas Científicas, Alejandro Font, quien comentó que “la importancia de esta visita es poder mostrar la infraestructura que tenemos en Punta Arenas, que es el punto de inicio para el Programa de Ciencia Antártica Nacional, prestando un apoyo logístico científico tanto para nuestro programa como para los otros que también operan en la península Antártica”.
Agregó que las instalaciones, que han sido fortalecidas gracias al financiamiento del ministerio, habilita la preparación o el tránsito de los proyectos, tanto hacia antártica o desde allí hacia su destino final, prestando un soporte importante dado que “la logística antártica es de alta complejidad, por tanto, tener un sitio donde poder prepararse o trabajar muestras mientras se desarrolla la logística es de suma relevancia”.
El edificio de laboratorios cuenta con infraestructura especializada que incluye cámaras experimentales y acuarios de recirculación operativos bajo condiciones antártica, lo que da soporte a las áreas de investigación que desarrolla el INACH, centradas en el estudio del ecosistema antártico, la resiliencia y adaptación de sus organismos. Además, tiene una línea de huellas antárticas, que busca comprender el impacto de la actividad humana en la Antártica, tanto en el lugar como fuera de éste.
Con 18 proyectos seleccionados de un total de 85 proyectos a financiar a nivel nacional, la Región del Biobío se consolida como uno de los principales
polos de emprendimiento de base científico-tecnológica fuera de la Región Metropolitana.
El programa Startup Ciencia es impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), entrega financiamiento por hasta $134 millones, para el desarrollo de empresas de base científico-tecnológica en etapa temprana. Este apoyo se traduce en cofinanciamiento, validación técnica y de negocios, y escalamiento para facilitar la entrada a mercados nacionales e internacionales, de manera que puedan avanzar en su fortalecimiento.
Las adjudicaciones permitirán acelerar soluciones tecnológicas con potencial de impacto productivo, social y ambiental, fortaleciendo un ecosistema regional que articula conocimiento avanzado, capacidades empresariales y conexión con desafíos concretos del territorio.
A nivel nacional, más de $11.300 millones serán distribuidos en las 85 adjudicaciones, para potenciar el emprendimiento basado en conocimiento aplicado. Las principales áreas son: Minería, Tecnología de la Información y Comunicación, Salud, Agropecuaria, Energía, entre otros. En la Región del Biobío, en tanto, los proyectos adjudicados dan cuenta de una cartera diversa, con especial presencia en salud, medioambiente, minería, pesca y acuicultura, además de iniciativas en manufactura avanzada, agua, agropecuaria, forestal y alimentos. Esta amplitud temática refleja una base regional de innovación capaz de responder tanto a sectores tradicionales de la economía como a nuevos nichos tecnológicos de alto valor agregado.
Entre las iniciativas seleccionadas destacan desarrollos vinculados al monitoreo predictivo de biodiversidad mediante ADN ambiental e inteligencia artificial; sistemas para análisis de imágenes pulmonares; bioimpresión de tejido óseo humano; tecnologías para extracción de litio con menor huella hídrica y ambiental; industrialización de viviendas mediante modelamiento digital y manufactura avanzada; producción sustentable de astaxantina; reutilización de aguas grises; soluciones para eficiencia hídrica en horticultura; innovación en salud mental con apoyo de inteligencia artificial; modelación geofísica 3D; biomateriales para heridas y quemaduras complejas; tecnologías para la industria forestal; soluciones para minería y nuevos alimentos de alto valor.
Esto implica que la adjudicación no sólo tendrá efectos en la creación y consolidación de nuevas empresas, sino también en ámbitos estratégicos para la región, como la transición productiva sostenible, la salud y calidad de vida, la gestión de recursos naturales, la innovación en industrias históricas del Biobío y la sofisticación de su matriz económica.
Para el Seremi de Ciencia Regiones de Biobío y Ñuble, Pedro Ramírez Glade, “Startup Ciencia no es sólo una transferencia de fondos, es un aporte concreto a la reactivación económica, permitiendo no sólo la diversificación de la matriz productiva, también incentivando la articulación entre el uso del conocimiento que se genera en universidades, centros de investigación con la industria, inyectando valor a través de la investigación, innovación y tecnología, demostrando que se pueden generar soluciones para nuestro país y a nivel internacional”.
“Esta adjudicación fortalece la posición del Biobío como una región con vocación de innovación, capaz de impulsar emprendimientos intensivos en conocimiento desde los territorios y con identidad regional, aportando al desarrollo económico del país desde una perspectiva descentralizada”, señaló.
Cabe destacar que para la convocatoria 2026 se recibieron 363 postulaciones, el 13% más que en 2025.
Los proyectos seleccionados suman un total de $398 millones, equivalente al 3,66% del presupuesto nacional del programa, que alcanza cerca de $11 mil millones y financiará 85 iniciativas a nivel país.
Tres iniciativas originadas en la Región de Los Ríos se adjudicaron financiamiento del programa StartUp Ciencia 2026, que administra la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Así lo confirmó el MinCiencia en una resolución publicada el 28 de abril.
Este programa, como lo explicó el Seremi de Ciencia, Mauricio Barría, tiene por objetivo fomentar la creación y el crecimiento de Empresas de Base Científico Tecnológicas (EBCT) en su más temprana etapa. Para esto, el Estado -a través del MinCiencia- destinó más de 11 mil millones de pesos para financiar 81 proyectos a lo largo del país, de los cuales el 3,66% corresponde a la región de Los Ríos.
Según confirmó el Seremi Barría, los tres proyectos adjudicados en Los Ríos son “Aditivos funcionales naturales para nutrición de mascotas a partir de subproductos agroindustriales” de la empresa Nexo Bioconsult, que recibirá 134 millones 550 mil pesos; “Restauración de ecosistemas mediante siembra directa de semillas inteligentes dispersadas por drones”, que recibirá 134 millones 550 mil pesos; y “Agricultura regenerativa de praderas mediante monitoreo animal y Big Data”, de la empresa Desarrollos Tecnológicos Imaginatio Ltda, que recibirá 129 millones 288 mil pesos.
“Desde el Ministerio saludamos y felicitamos a las empresas que se adjudicaron este programa en 2026, y muy especialmente a las iniciativas de nuestra región, lo que da cuenta de su capacidad para generar emprendimientos científico-tecnológicos con alto potencial de impacto. Del mismo modo, invitamos a quienes no se lo adjudicaron este año, a seguir postulando, ya que el objetivo de este programa, y del gobierno del Presidente José Antonio Kast, es fomentar la creación y el crecimiento de este tipo de emprendimientos, a lo largo de todo el país”, comentó el Seremi Barría.
El objetivo del Start-Up Ciencia es potenciar los emprendimientos que utilicen resultados de investigación y desarrollo (I+D) para generar productos, procesos o servicios innovadores con alto potencial en el mercado. Este apoyo se traduce en cofinanciamiento, validación técnica y de negocios y escalamiento para facilitar la entrada a mercados nacionales e internacionales.
Pueden postular al StartUp Ciencia personas jurídicas de derecho privado (con o sin fines de lucro) que sean micro o pequeñas empresas, con menos de 10 años de su constitución legal, que sus ventas anuales no superen los 25 mil UF y que cuenten con un nivel de madurez tecnológica (TRL) situado entre 3 y 6 al momento de entrar al programa. Quienes se adjudicaron el programa este año podían recibir como monto máximo 134 millones 550 mil pesos. Cada proyecto beneficiado tendrá 12 meses para su ejecución con seis meses adicionales. Durante la evaluación, los proyectos liderados por mujeres obtuvieron 0.2 puntos adicionales, o un aumento extra en el financiamiento.
Las áreas de impacto destacadas este año fueron Minería, Energía y Medioambiente, Salud y Biotecnología, Tecnologías de Información y Comunicación (IA, Big Data) y el Sector Agropecuario y Acuicultura.
“Como Ministerio, seguiremos promoviendo la articulación entre academia, sector productivo y emprendimiento de base científica, fortaleciendo un ecosistema regional de innovación que permita escalar estas iniciativas y proyectar a Los Ríos como un polo de desarrollo basado en conocimiento”, completó la autoridad regional.