En Chile, según cifras OCDE 2021, a nivel de graduados en pregrado el 14% de la matrícula es de carreras HACS: 4,7 en Trabajo Social, el 3,9% corresponde a Ciencias Sociales, 3,4 Humanidades y Artes; y 2% en Derecho. En comparación con los demás países OCDE, nuestro país se ubica en la parte inferior de la tabla, siendo el país con menor proporción de personas graduadas en estas disciplinas. Países como Italia, Estados Unidos, Islandia, Turquía, Reino Unido y Grecia lideran la tasa de egresados en HACS con cifras que bordean el 40% de participación.
Si se considera a los graduados de programas de postgrados en estas áreas, el promedio aumenta a 16,5%, pero sigue siendo más bajo que el promedio OCDE (25,2%). Por área, en Bienestar los graduados llegan al 1,3%; en Humanidades son el 2%; en Derecho 5,7% y en Ciencias Sociales, el 7,5%. Con estas cifras, Chile se ubica sólo por encima de Australia (15,2%) y Japón (10%). Italia encabeza la lista con la mayor participación de egresados HACS (posgrados magíster y doctorado), alcanzando un 37,5%. Le siguen Países Bajos (34,0%) y Reino Unido (33,1%).
Entre todas las personas que trabajan en I+D, el personal investigador de las áreas HACS alcanza al 9,6%, mientras que el promedio OCDE es de 13%.
Para el año 2023, el pregrado de áreas del conocimiento HACS correspondía en un 65% de la matrícula a mujeres; baja a un 51, 99% en el magíster y a un 45,8% en el doctorado. Para otras áreas del conocimiento, las mujeres representan el 50,9% de las matrículas en el pregrado, 49,3% en el magíster y 40,9% en el doctorado.
Si se considera solo los proyectos financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), entre 2017 y 2022, según área de conocimiento y sexo de la persona responsable del proyecto, muestra que en las Ciencias Sociales, el 50,7% son liderados por mujeres (539 mujeres, vs 525 hombres); mientras que en Humanidades y Artes, se da a la inversa con una mayoría de hombres a cargo con 46,5% (227 hombres y 197 mujeres).
Las mayores brechas se observan en otras áreas del conocimiento tales como Ciencias naturales (los proyectos liderados por hombres son 732 versus 427 liderados por mujeres) e Ingeniería y Tecnología (422 versus 155 proyectos, respectivamente).
En promedio, el porcentaje de proyectos beneficiarios liderados por mujeres corresponde a un 49,5% para proyectos de HACS, mientras que este porcentaje cae a un 36,3% de proyectos asociados a Otras áreas del conocimiento liderados por mujeres. En relación con la evolución del financiamiento promedio de los proyectos de Humanidades y Artes, y Ciencias sociales, estos han permanecido por debajo del resto de las Otras áreas del conocimiento consistentemente desde 2017.
Los estudios más modernos proponen aumentar la inversión en HACS. México, por ejemplo, promulgó la Nueva Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación, que propone el fortalecimiento de las ciencias sociales y humanidades, en mayo del año pasado. Esta ley tiene por objeto garantizar el ejercicio del derecho humano a la ciencia conforme a los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, con el fin de que toda persona goce de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica, así como de los derechos humanos en general. En términos simples, incorpora a las humanidades para que el Estado garantice su promoción, fomento, financiamiento, desarrollo y comunicación y establece orden de prelación para recibir becas o apoyos de posgrado.
Canadá y Dinamarca, han desarrollado planes para fortalecer el vínculo entre estas áreas y los sectores público y empresarial, apostando por la generación de nuevos espacios para la innovación social y tecnológica, mientras el Reino Unido, a través de su programa SHAPE (Social Sciences, Humanities and the Arts for People and the Economy), es uno de los líderes mundiales en la promoción de la valoración e inversión en investigación interdisciplinaria y aplicada, mediante el desarrollo de instituciones culturales y de investigación, la creación de industrias creativas y el fomento de nuevos diseños de ciudades.
La Comisión Europea ha desarrollado plataformas e iniciativas de valorización de estos conocimientos, con el objetivo de ponerlos al servicio de diversas metas en materia económica, medioambiental y sanitaria.
“Hay países que están promoviendo el desarrollo de las HACS para abordar los desafíos de las sociedades contemporáneas como el cambio climático y el desarrollo tecnológico que están empujando un replanteamiento de la relación humano/máquina/naturaleza”, explicó la subsecretaria Gainza.
Además, recordó que la semana pasada en Barcelona, se inauguró el Centro Internacional de Ciencias Humanas y Sociales, un espacio auspiciado por la UNESCO en el Caixa Forum Macaya de la Fundación ‘la Caixa’. Este centro tiene como objetivo promover, conversaciones, debates en torno a temas como la transición climática justa, las desigualdades, desafíos tecnológicos, inteligencia artificial.
“Esta es otra muestra de que las humanidades, la investigación en arte, las ciencias sociales son necesarias para abordar y resolver problemas que están afectando a la humanidad. En Chile estamos trabajando en eso también. Junto a Corfo, las universidades Católicas, de la Frontera y Tarapacá estamos terminando el diseño del ITP de Convivencia y Sostenibilidad, será una institución capaz de hacer investigación aplicada, generar reflexión crítica y transferencia de conocimientos para abordar problemas públicos del Estado y el sector público, junto con contribuir a acercar y desarrollar más tecnologías e innovación social para fortalecer el bienestar de las comunidades. En el fondo, se convertirá en una institución crucial para abordar desafíos públicos contemporáneos en el ámbito social y cultural, para transitar a una sociedad más sostenible, integral, democrática y resiliente”, puntualizó.