Nuevo logro para la astronomía local: Chile es elegido para instalar el primer observatorio de su tipo del Hemisferio Sur

El sitio seleccionado para su instalación se encuentra en Pampa La Bola, dentro del Parque Astronómico de Atacama, a una altitud de 4.770 metros, en la Región de Antofagasta. El proceso de selección duró tres años y se evaluaron sitios candidatos en Argentina, Chile y Perú. Los criterios incluyeron el potencial científico, la idoneidad geográfica, la infraestructura disponible y el apoyo de las autoridades locales y nacionales. El fuerte compromiso de las instituciones chilenas con el proyecto fue un factor clave en la decisión final.

Según explica Claudio Dib, académico de la Universidad Técnica Federico Santa María y representante del SWGO en Chile, desde el punto de vista científico la particularidad de este proyecto a nivel científico es lo que permitirá estudiar: “Una de las fuentes más importantes de rayos gamma son los centros de las galaxias, y el centro de la galaxia más cercana que tenemos es la nuestra, la Vía Láctea, cuyo centro solamente se puede ver desde el cielo del sur. Otra particularidad de este proyecto es que nos permitirá estudiar lo más grande, el Universo, la astronomía, pero también la naturaleza de la materia al nivel más pequeño. Por ejemplo, se sabe que hay materia oscura en el Universo, pero es un tipo de partícula que aún no sabemos lo que es ni de qué está hecha. Puede ser que esa materia, cuando choca entre ella, provoque rayos gamma que nos permita detectarla en forma complementaria a lo que hacen los grandes experimentos de partículas, como el CERN”.

Alejandra Pizarro, directora nacional de ANID, destacó que el lugar elegido para la instalación del observatorio sea el Parque Astronómico Atacama: “Esto no es casual, porque el Estado ha invertido durante todos estos años en poder financiar conocimiento, investigación, ciencia, tecnología. Y nuestro parque, que es el parque que administra la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, va a recibir este tremendo proyecto que incorpora a 14 países, y agencias que van a financiar con 60 millones de dólares este proyecto”.

El gerente general del Parque, César Ocampo, explica que la ventaja principal de este espacio es que está protegido y eso le permite albergar proyectos a largo plazo: “Nuestra función es ayudar con la infraestructura habilitante porque todos estos proyectos necesitan de energía, necesitan de comunicaciones, de fibra óptica”, señala.

Desde Michigan, Estados Unidos la vocera del SWGO, Petra Huentemeyer confirmó que Chile como sitio elegido se ajustó a los “principios de sitios responsables”: “Para nosotros es absolutamente esencial e importante que tengamos el compromiso y el abrazo de las comunidades locales en las que estamos construyendo, porque hay mucha consciencia sobre esta materia en los Estados Unidos”, sostuvo.

Las instituciones chilenas que ya presentaron interés en colaborar incluyen a las universidades de Chile, Antofagasta, La Serena, Metropolitana de Ciencias de la Educación, Andrés Bello, Adolfo Ibáñez, Técnica Federico Santa María y del Bío-Bío. También están participando científicos cientificos de otras universidades como las universidades Católica del Norte, de Santiago y Finis Terrae. Además, la colaboración ya ha recibido ayuda del Centro Científico Tecnológico de Valparaíso, el Centro CATA, el Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines y el Instituto Milenio SAFHIR.

“Para Chile es un tremendo logro, porque hacia el fin de la década seremos el epicentro de la astronomía mundial en términos de telescopios ópticos e infrarrojos y vamos a concentrar la mayor capacidad astronómica mundial, es decir, sumando toda la área de los espejos del mundo, todos los telescopios, más de la mitad va a estar en territorio chileno. Para dar una idea, en los últimos 10 años, en la academia hemos triplicado la cantidad de universidades que tienen investigación en astronomía y eso va a seguir creciendo”, finalizó Bruno Dias, presidente de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS).