Andrea Cibotti, jefa del Departamento de Vinculación y Redes de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), junto a Sharapiya Kakimova, también funcionaria de esta entidad, destacaron el aporte de Becas Chile en la proyección internacional de la ciencia chilena. Karimova explicó que este programa ha sido un verdadero embajador para el intercambio científico entre Chile y el mundo, permitiendo a investigadores chilenos estudiar en algunos de los centros de investigación más prestigiosos a nivel global. Además, resaltó la relevancia de otro instrumento para la diplomacia: los Nodos de Laboratorios Naturales, que demuestran que la riqueza científica de Chile abarca sus desiertos y salares, bosques nativos, glaciares, y yacimientos de minerales críticos como el litio y el cobalto. Este enfoque territorial no solo permite reforzar la posición de Chile en la región, sino que también permite proyectar nuevos escenarios de trabajo para la política exterior y la diplomacia científica en la promoción del conocimiento y la sostenibilidad de sus ricos recursos naturales y científicos.
El Embajador Julio Bravo, junto al encargado de educación y diplomacia científica Álvaro Viveros, de la División de Ciencia, Energía, Educación, Innovación y Astronomía (DECyTI) de Cancillería enfatizaron la importancia de integrar la diplomacia científica dentro de la estrategia global de política exterior de Chile. La necesidad de información científica y tecnológica se ha vuelto cada vez más crítica en los procesos de negociación internacional y en la definición de posturas nacionales en temas que demandan una visión anticipada, prospectiva y un análisis estratégico profundo. El embajador Bravo subrayó que Chile, con sus 120 oficinas distribuidas alrededor del mundo, no solo puede fortalecer los lazos internacionales mediante la ciencia y la tecnología, sino que también puede aprovechar de manera efectiva estos recursos para generar una estrategia nacional. Para ello, Bravo señaló la urgencia de desarrollar nuevas capacidades de coordinación y articulación entre las distintas entidades, que maximicen el valor de los avances científicos y tecnológicos de Chile en el ámbito internacional.
Desde la Academia Diplomática Andrés Bello, representada por su Subdirector, el Ministro Consejero Eduardo Calleja, y la Jefa de Extensión Patricia Aguila, resaltaron su compromiso con el fortalecimiento de la diplomacia científica en Chile.
Desde el año 2019, la Academia ha estado a la vanguardia de la educación en diplomacia científica, ofreciendo cursos especializados y organizando talleres virtuales que han reunido a más de 28 diplomáticos de toda la región.
Estas iniciativas, inspiradas en las directrices de la Declaración de Santo Domingo de Academias Diplomáticas Iberoamericanas, buscan fomentar una mayor integración entre la ciencia y la diplomacia, proveyendo a los futuros diplomáticos de herramientas esenciales para la promoción de la ciencia como eje central de las políticas exteriores. La expectativa es que estas actividades, así como futuras colaboraciones con MinCiencia, amplíen las interacciones entre los sectores diplomáticos y científicos, mejorando la eficacia con la que Chile aborda sus misiones diplomáticas a nivel global.
Finalmente, el vicepresidente y representante legal del Giant Magellan Telescope, Oscar Contreras, presentó los avances de este proyecto internacional que reúne a 14 países en el desafío de construir este telescopio que aumentará la potencia de visión de la infraestructura actual de 5 a 10 veces. Contreras destacó la relevancia de la diplomacia para construir modelos de gobernanza y gestión altamente complejos, que requieren de distintas capacidades en materia de prospectiva, negociación y acuerdos multilaterales.