Ministerio de Ciencia ajusta convocatoria de becas en el extranjero para 2026 y abre proceso de rediseño del sistema

Desde su creación, el Programa de formación de capital humano avanzado ha beneficiado a más de 44.000 estudiantes de posgrado en todas las áreas del conocimiento, tanto en Chile como en el extranjero. Es un logro del que el país puede enorgullecerse. Dentro de ese universo, el componente Becas Chile para estudios en el extranjero —creado en 2008— adjudicó entre 2014 y 2025 más de 7.400 becas de posgrado en el exterior, con una inversión mayor a los 500 millones de dólares. Ese esfuerzo sostenido contribuyó además a consolidar una robusta red nacional de programas de posgrado que hoy alcanza más de 480 doctorados y más de 2.100 magísteres, frente a los 217 y 1133 que existían respectivamente en 2011.

Este crecimiento permite avanzar hacia una etapa distinta: priorizar instrumentos de mayor impacto y fortalecer la formación avanzada dentro del país. En el caso del magíster en el extranjero, la Evaluación de Impacto de la Dipres (2024) muestra que sus efectos en productividad científica y trayectorias laborales son, en promedio, más acotados que en otros niveles de formación, y existe una debilidad de diseño al financiar estudios en el exterior cuando hay oferta local equivalente disponible. Respecto del posdoctorado, durante 2026 se evaluarán otras vías de internacionalización —como programas doctorales con componente internacional, cotutelas, redes de colaboración y estadías de investigación— mientras se evalúan ajustes al instrumento.

Cabe destacar que esta decisión formaliza una tendencia que el propio sistema ya venía experimentando. En magíster en el extranjero, los seleccionados pasaron de cerca de 178 en 2022 a 100 en 2025. En posdoctorado la tendencia es similar: de 64 seleccionados en 2022 a 33 en 2025. La suspensión de la convocatoria 2026 formaliza, en ese sentido, un ajuste que el propio sistema ya venía realizando gradualmente.

El Ministerio reconoce que esta medida impacta expectativas legítimas de estudiantes y profesionales. Por ello, durante 2026 se iniciará un proceso de evaluación y rediseño de los instrumentos de formación en el extranjero, con el objetivo de construir un sistema más focalizado, sostenible y alineado con las necesidades de desarrollo del país. El compromiso es claro: proteger el corazón del sistema científico nacional, priorizar con responsabilidad y proyectar una política de formación avanzada acorde a los desafíos del Chile de hoy y del futuro.