El rector de la UAI, Francisco Covarrubias, destacó: “Cuando hay herramientas que pueden tener sesgos, o no son transparentes, o pueden producir problemas, hay personas perjudicadas detrás. Lo que tenemos que procurar, a través de una visión ética, es llevar allí la concepción de justicia. Esta nominación nos llena de orgullo y esperamos representar de la mejor forma a Chile en esta nominación, que este proyecto se conozca, porque tal vez no vamos a cambiar el curso de la IA, pero sí podemos cambiar cómo las personas reciben la irrupción de esta nueva tecnología”.
A la fecha, la Plataforma ha realizado 13 proyectos piloto para revisar algoritmos en 9 servicios públicos que usan IA: el Instituto de Previsión Social utiliza IA para avisar a sus beneficiarios cuando sospechan que no cobrarán un bono o no postularon a la PGU. La Subsecretaría de Prevención del Delito usa algoritmos que le sugieren al patrullero municipal los puntos y horarios donde hay mayor probabilidad de ocurrencia de delito. El Hospital del Salvador ha logrado liberar 12.500 horas de atención al público y con ello, disminuir un 9% sus listas de espera desde la creación de la asistente virtual “Laura”. Ante un ACV, la Posta Central ya no tiene que suponer cuánto tiempo tiene para traer a un paciente desde regiones, ya que implementó un software con IA que analiza los exámenes, la situación de cada paciente y da un cálculo exacto de la ventana de tiempo para trasladar y salvar esa vida. La Contraloría General de la República usa un robot llamado “Jarvis” para detectar anomalías patrimoniales u operaciones sospechosas. Conaf etiqueta especies invasoras con un sistema que ha sido entrenado con más de 40 mil fotografías para monitorear la fauna nativa con mayor eficacia y cuidar nuestra biodiversidad. En el Hospital de Rancagua los pacientes pueden confirmar y suspender citas a través de una aplicación de mensajería instantánea.
“Si queremos que los algoritmos, la inteligencia artificial se use a nuestro favor, debemos preocuparnos de que se haga de manera responsable y es posible hacerlo. Lo hemos demostrado con el proyecto Plataforma Algoritmos Públicos”, indicó María Paz Hermosilla, directora del GobLab UAI.
El Premio Internacional UNESCO-Uzbekistán Beruniy para la Investigación Científica sobre la Ética de la Inteligencia Artificial es una nueva distinción creada por la UNESCO y el Gobierno de Uzbekistán, cuyo objetivo es reconocer y promover investigaciones científicas, iniciativas prácticas y formas de cooperación internacional que impulsen el desarrollo ético de la inteligencia artificial (IA).
El galardón se inspira en el legado intelectual de Abu Rayhon Al-Beruniy, erudito del siglo XI destacado por sus contribuciones en astronomía, matemáticas, filosofía y ciencia. Su figura simboliza el compromiso con el conocimiento interdisciplinario, el diálogo intercultural y el progreso ético de la ciencia, valores que la UNESCO busca proyectar hacia los desafíos contemporáneos de la inteligencia artificial.
Cada premiado/a recibe una medalla Beruniy, un diploma y un premio en dinero de 30 mil dólares. Las postulaciones deben ser presentadas por Estados Miembros, Comisiones Nacionales de UNESCO, o por organizaciones asociadas oficialmente a la UNESCO que trabajen en los ámbitos cubiertos por el premio. El premio se entregará de forma bienal a tres ganadores (personas, instituciones u organizaciones) cuyas contribuciones se destaquen en al menos una de las siguientes áreas: investigación científica que aborde desafíos éticos en IA; cooperación científica internacional sobre ética de la IA; o iniciativas que demuestren la aplicación práctica de principios éticos en sistemas de inteligencia artificial.
La ceremonia oficial en la que se dará a conocer al ganador de esta primera versión del premio, se realizará en noviembre de este año en la ciudad de Samarcanda, Uzbekistán.