La comisión que oficializó el Ministerio de Ciencia en julio de 2020, estuvo integrada por destacados especialistas de distintas instituciones como David Farcas, Paula Muñoz, Stephania Passalacqua, Lorena Tapia, Alexis Kalergis, Mario Rosemblatt, Miguel O’Ryan, Mario Calvo, Carlos Pérez, además de Nelson Campos del Ministerio de Ciencia y la Subsecretaria de Salud Pública, María Teresa Valenzuela, quien participó en la primera etapa.
“Es una tremenda emoción este logro. Agradecemos el liderazgo del ministro de Ciencia, la visión de juntar una estrategia que permitiera anticiparnos a otros países, gracias a nuestras ventajas comparativas. Esto generó logros como que hoy seamos reconocidos a nivel internacional por nuestro proceso de vacunación. Es emocionante pensar una instancia en la cual nuestro país lograra algo tan significativo que benefició a todos los chilenos. Lo que partió como una misión imposible, está terminando con nuestro querido Chile siendo destacado en todos los ámbitos por su éxito”, señaló el coordinador de la comisión asesora, David Farcas.
Aprendizajes de la estrategia de vacunas
En un contexto donde Chile ha recibido más de 47 millones de vacunas y mantiene en marcha un proceso de inmunización con terceras dosis y reciente incorporación de niños y niñas desde los 3 años, la comisión destacó la importancia de mantener el proceso de inmunización y reforzar el llamado a los grupos rezagados.
Además, para proyectar los aprendizajes del gran aporte científico en Chile en su estrategia de vacunación y ensayos clínicos, la comisión presentó un documento con recomendaciones y lecciones tras más de 18 meses de trabajo: “Esta pandemia por SARS-CoV-2 sigue presente a nivel mundial y continúan desafíos con los que lidiar respecto a la inoculación de la población. Ante ello, la comunidad científica, en coordinación con las instituciones del Estado, tiene un rol fundamental en seguir contribuyendo a responder preguntas desde el conocimiento científico. Asimismo, el MinCiencia debe continuar generando instancias de coordinación virtuosa entre la academia y el Estado para que las decisiones sigan tomándose en base a evidencia científica”, dice el documento.