La violencia no tiene lugar en las aulas, ni en los campus, ni en ningún espacio de la vida democrática chilena.
Este Gobierno no se va a amedrentar. Quienes creen que la agresión y la intimidación son herramientas válidas para acallar al Estado o frenar el trabajo de sus autoridades, están profundamente equivocados.
Seguiremos presentes, seguiremos trabajando, y llegaremos a cada rincón del país a cumplir nuestro mandato.
Por nuestra parte, hemos dispuesto la presentación de una querella criminal por atentado contra la autoridad, que patrocinará el Ministerio de Seguridad Pública.
Asimismo, hacemos un llamado a las autoridades de la Universidad Austral de Chile a colaborar con las investigaciones correspondientes y a identificar a los responsables de estos hechos. La impunidad no puede ser una respuesta.
Chile merece universidades libres, seguras y abiertas al diálogo. Eso es lo que este Gobierno defenderá siempre.
Esperamos que todos los actores políticos, de manera transversal, entiendan la gravedad de estos hechos y los condenen como corresponde.