Gobierno adjudica segunda etapa del FIU y destina más de $77 mil millones para fortalecer la investigación e innovación en las universidades

La segunda, en tanto, está enfocada en universidades regionales para que puedan potenciar su rol en el desarrollo territorial, la descentralización y la articulación con actores locales, fortaleciendo su gobernanza y capacidades científicas y tecnológicas.

En esta nueva etapa del FIU cuatro casas de estudio se adjudicaron la línea Frontera, lo que se traducirá en que cada una reciba $10.400 millones durante diez años. Ellas son la Universidad de Talca, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Santiago de Chile.

En paralelo, otros siete planteles obtuvieron el FIU Territorial, lo que les permitirá acceder a $5.200 millones cada una por el mismo período. Las seleccionadas fueron la Universidad de Aysén, la Universidad de Atacama, la Universidad Arturo Prat, la Universidad de Los Lagos, la Universidad de Magallanes, la Universidad de La Serena y la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

“Al invertir en las universidades regionales estamos invirtiendo en el mejoramiento de la calidad de vida de todas y todos los habitantes del país, impulsando un desarrollo que sea económicamente sólido y socioculturalmente integral”, subrayó el subsecretario de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Cristian Cuevas.

Enfoque territorial y descentralizador

Con esta adjudicación, universidades de 10 de las 16 regiones del país recibirán financiamiento FIU, lo que reforzará el compromiso del Estado con la descentralización de las capacidades científicas y tecnológicas, fortaleciendo a las universidades como actores clave del desarrollo regional.

El programa permitirá impulsar infraestructura, formación de capital humano avanzado, investigación aplicada, transferencia tecnológica y una mayor vinculación con los desafíos productivos, sociales y ambientales de cada territorio.

Desde su génesis el FIU contempló dos etapas. Una primera, ya ejecutada, que estuvo orientada al diagnóstico de brechas y diseño de planes institucionales y esta segunda que se enfocará en la implementación de Planes de Desarrollo de Capacidades de Investigación y Planes de Frontera, con una duración de hasta diez años.

La adjudicación de esta etapa marca un hito para el sistema de ciencia, tecnología e innovación, al consolidar una política pública que entrega estabilidad, visión estratégica y planificación de largo plazo a las universidades, alineando el desarrollo científico con los desafíos del país y sus regiones.