“El Nuevo Fondo de Investigación para Universidades, que presentamos hoy, pavimenta el camino hacia el 1% en I+D”

El primer año se seleccionará un mínimo de 20 universidades para la “Etapa 1”, con un presupuesto de 100 millones de pesos para que cada una diseñe un plan de investigación de largo plazo de acuerdo al diagnóstico de sus propias capacidades y necesidades. La implementación de ese plan se denomina “Etapa 2” y en ella las universidades van a recibir hasta 3 mil millones de pesos por año, dependiendo del plan que propongan. Estos montos aumentarán de manera escalonada en el tiempo e involucran exhaustivos procesos de revisión.

Explica la ministra Etcheverry: “Nuestro programa de gobierno tenía el compromiso de avanzar hacia alcanzar una inversión del 1% del PIB en esta materia, y el diagnóstico que hicimos nos dice que sin fondos estructurales no es posible hacerlo, porque el tamaño del sistema no crece. Los proyectos de investigación se desarrollan en instituciones que necesitan capacidades para albergarlos. El nuevo FIU tiene un efecto multiplicador, porque en la medida que haya más capacidades en infraestructura, personas y programas, son más los proyectos concursables que las instituciones pueden albergar. Así se avanza al 1% por un camino diseñado, o sea, se pavimenta el camino al 1%”.

La subsecretaria de MinCiencia, Carolina Gainza, señaló que “este financiamiento busca apoyar la generación de conocimiento, la gestión de capacidades y también fortalecer la contribución que hacen las universidades al desarrollo regional y nacional”. “El FIU Territorial está dirigido a la investigación universitaria que nace desde los desafíos propios de cada institución y su entorno, que son muy diferentes entre instituciones del norte o del sur del país y que implica, además de esta pertinencia territorial, la descentralización de la investigación; mientras que el FIU Frontera busca apoyar a las universidades que ya tienen capacidades de investigación y que puedan generar y profundizar nuevos conocimientos que aporten al desarrollo de nuestro país”, indicó.

Emilio Rodríguez, presidente del CRUCh, valoró la iniciativa y espera que los recursos iniciales crezcan en el tiempo: “Este fondo estructural genera una perspectiva de largo plazo para el financiamiento de las ciencias, tecnología, conocimiento e innovación. Ciertamente, el monto inicial es pequeño, pero sienta un precedente para el futuro, respecto a la voluntad del Estado de Chile de avanzar en la dirección correcta,” señaló.

La Red de Universidades Públicas No Estatales G9 destacó la buena noticia de generar recursos basales para las casas de estudios nacionales: “Nuestra meta, como universidades del G9 y como partícipes del CRUCh, es que los fondos dedicados a investigación se acerquen en lo posible al 1% del Producto Interno Bruto porque en la medida que hay una inversión importante podremos ir resolviendo los grandes problemas y desafíos del país en un mundo global, en un mundo mucho más conectado y desafiante”, opinó su presidente Nelson Vásquez.

Osvaldo Corrales, presidente del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH) celebró la puesta en marcha de este programa y relevó la importancia de que vaya creciendo: “Esperamos, por cierto, que en los ejercicios presupuestarios futuros este fondo pueda robustecerse, puedan allegarse más recursos, de modo que se cumpla la meta de duplicar la inversión en materia de investigación y que podamos de esta manera ir obteniendo mayor autonomía para generar las tecnologías y los conocimientos que permitan al país enfrentar los desafíos que tenemos, no solo de cara al desarrollo ,sino también de cara a enfrentar algunas inequidades territoriales que todavía existen en muchas de nuestras regiones”, concluyó.

Para el presidente de la Agrupación de Universidades Regionales, (AUR), Benito Umaña, coincidió: “La concursabilidad nos ha permitido alcanzar altos niveles de productividad, pero no se hace cargo de una realidad: Chile no tiene un desarrollo territorial armónico, que haga posible que en cada región exista la infraestructura y los recursos que se requieren para hacer ciencia y tecnología. La existencia de recursos basales propiciará un crecimiento más orgánico de las universidades regionales en esta área, así como el desarrollo de líneas de investigación con una mirada más estratégica, la instalación de capacidades, la consolidación de equipos científicos y proyectos de mediano o largo plazo una mejor aplicación y transferencia de resultados hacia las regiones”.

La Corporación de Universidades Privadas, (CUP), manifestó su opinión a través de su presidente, Santiago González: “Este nuevo fondo no solo refuerza el compromiso del Ministerio de Ciencia con las universidades, sino también con el desarrollo científico del país. Además, representa un paso crucial hacia la meta del 1% del PIB en I+D+i, posicionando a nuestras universidades como motores clave de innovación y progreso”, sostuvo.

Para postular, las universidades deberán cumplir con requisitos específicos y presentar sus propuestas a través de la plataforma Fondos.gob.cl. Un Comité de Adjudicación será el encargado de evaluar las propuestas según criterios pre-establecidos.

La Subsecretaría de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) supervisará la ejecución de los planes, proporcionando acompañamiento técnico y evaluando el progreso en las distintas etapas del programa. Este enfoque garantiza que las universidades puedan ajustarse y mejorar continuamente, asegurando un uso eficaz y eficiente de los recursos asignados.