Cuatro desafíos, cuatro soluciones: convocatoria busca respuestas a problemas presentados por instituciones públicas

El financiamiento máximo entregado por ANID para cada Desafío es de hasta $800 millones de pesos. Este monto se distribuye entre el total de proyectos adjudicados en cada Desafío, considerando todas las etapas que permitan materializar la solución que da respuesta al problema planteado.

Los postulantes deberán proponer productos, procesos o servicios innovadores o mejorados, sustentados en actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), que contribuyan a enfrentar los desafíos públicos definidos. Además, deberán demostrar el potencial de la solución para generar valor económico, social o ambiental, así como su viabilidad para ser escalada y mantenida en el tiempo. Se espera igualmente que incluyan estrategias para su implementación a gran escala, modelos de negocio y mecanismos de transferencia tecnológica que faciliten la adopción y validación de las tecnologías por parte de entidades públicas y privadas.

De la selección y diseño de los Desafíos Públicos 2025 participaron el Laboratorio de Gobierno, el Ministerio de Ciencia y ANID, junto a los equipos técnicos de las respectivas instituciones públicas. Cada una de las temáticas escogidas quedó plasmada en una Guía Técnica, donde se detalla su alcance, los resultados esperados, etapas y recursos.

El primer desafío de la versión 2025 de esta convocatoria, busca contar con un desarrollo tecnológico que les permitan garantizar agua potable continua ante el fenómeno de congelamiento de las cañerías en Puerto Williams y Puerto Toro, localidades que enfrentan bajas temperaturas sostenidas, que alcanzan incluso mínimas de -12.6 °C. La Ilustre Municipalidad de Cabo de Hornos, busca una solución efectiva, eficaz, escalable a otras zonas con climas extremos, y que brinde bienestar social, comunitario, económico y medioambiental a la población. Además, requiere que ésta sea accesible, resiliente, asequible, eficiente, autónoma, replicable y con impacto medioambiental positivo.

El segundo desafío tiene su sitio geográfico en la Antártica Chilena y pretende conseguir un sistema de aguas residuales que sea eficaz en condiciones extremas. La actual planta de tratamiento de aguas servidas de la Base Profesor Julio Escudero, del Instituto Antártico Chileno (INACH) en la Isla Rey Jorge, no fue diseñada para un ambiente polar, no cumple con la normativa, tampoco se adapta a la estacionalidad ni elimina contaminantes emergentes. La solución debe ser simple, versátil, autónoma y de bajo impacto ambiental, asegurando la eliminación eficiente de aguas grises y negras.

El tercer desafío corresponde al desarrollo de una solución tecnológica para el diagnóstico del piojo masticador del ovino (Bovicola/Damalinia ovis) en zonas australes de Chile. Se trata de un parásito, más conocido como piojo rojo, que causa la pérdida de lana, picazón y, en casos severos, descamación de la piel. Este desafío, presentado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), busca fortalecer la capacidad de detección temprana de este parásito mediante una solución I+D que pueda ser implementada en condiciones reales del sistema de ganadería ovina extensiva. Esta tecnología diagnóstica debe ser utilizable tanto por técnicos, profesionales y pequeños productores y, sobre todo, inocua para los ovinos, los operadores y el medio ambiente.

La Superintendencia de Educación (SIE) presenta el cuarto desafío del lanzamiento, convocando a desarrollar mecanismos de retroalimentación para el buen uso de los recursos públicos en educación. La propuesta es diseñar inteligencia de datos para abordar las rendiciones de gastos que realizan sostenedores de establecimientos educacionales, con el objetivo de retroalimentar de forma oportuna y focalizada dichas entregas de información, alertando sobre mejoras potenciales en la estructura de costos y previniendo, de esta forma, el rechazo de los gastos rendidos, colaborando a una mejor gestión educativa. La solución debe ser interoperable con las plataformas existentes, contar con una interfaz que facilite su uso, entregar información de manera oportuna y ser escalable para responder a volúmenes crecientes de datos.

Ésta es la sexta versión de esta convocatoria. En ediciones anteriores, se presentaron desafíos que buscaban solución para acabar con las termitas subterráneas que estaban destruyendo las casas en la comuna de Nacimiento; una herramienta tecnológica interoperable para procesar y analizar imágenes satelitales, fotogramétricas e información geoespacial para cuantificar daños en casos de emergencias o desastres para el Servicio Aerofotogramétrico (SAF); una plataforma de monitoreo de información meteorológica y oceanográfica para apoyar la decisión de cerrar o restringir el acceso a los puertos, solicitado por la Academia Politécnica Naval; o un sistema de información de apoyo a la resolución de reclamos de licencias médicas en la Superintendencia de Seguridad Social.

A la fecha, 17 proyectos siguen avanzando en distintas etapas y otros cuatro ya están concluidos.