El comité presentó sus hallazgos y metodologías en dos de los pabellones más importantes de la Zona Azul: El Gobernanza Climática y Diálogos Científicos (13 de noviembre) y la doble jornada en el Pabellón “Science for Climate Action” (14 de noviembre).
El evento central, realizado el jueves 13, se enfocó en presentar el modelo chileno de interfaz ciencia-política. La sesión se destacó tanto los reportes científicos temáticos, con énfasis en el informe sobre Salud y Clima, como por el proceso participativo de los “Diálogos Científicos para la Acción Climática” realizados en múltiples regiones del país.
Al día siguiente, el C4 presentó la metodología detrás de los cuatro reportes científicos temáticos co-producidos en 2025: Nexo Agua-Energía-Alimentos, Salud y Clima, Economía Circular y Nexo Océanos-Clima-Biodiversidad. El foco principal en este último es la interconexión entre el océano y la biodiversidad con la agenda climática.
La segunda sesión de ese día se centró en la metodología y lecciones aprendidas de los “Diálogos Científicos para la Acción Climática”. Se discutió cómo estos diálogos desarrollados en Concepción, Valdivia, Valparaíso, Antofagasta y Punta Arenas, con más de 300 participantes, incluyendo investigadores, escolares y comunicadores científicos a nivel regional, generaron evidencia participativa y fortalecen la interfaz ciencia-política desde la base. Además de los miembros del C4, se contó con la participación de Francisca Cortés Solari, Presidenta Ejecutiva de Fundación Filantropía Cortés Solari y Fundación Meri, y de la Dra. Elisabeth Gilmore, Profesora de Carleton University y editora de revisión del IPCC.
La presentación de este trabajo en la COP30 ha permitido posicionar el modelo chileno como un referente de gobernanza científica climática, conectando al C4 con actores internacionales y permitiendo compartir sus lecciones aprendidas en incidencia de la ciencia en la política pública. Esta vitrina global potencia el rol estratégico de los comités científicos, demostrando su capacidad no solo como asesores expertos, sino como articuladores activos en la generación de políticas climáticas. Al compartir esta experiencia, Chile subraya ante la comunidad internacional que la acción climática más efectiva, y la única capaz de cumplir con las metas del Acuerdo de París, es aquella que se construye sobre la base de evidencia científica robusta, territorialmente pertinente y socialmente legitimada.