Este razonamiento, dijo la ministra, es el que está detrás del FIU, un fondo que “apunta a transformarse en una estructura basal sobre la que se construyen muchos proyectos competitivos de todas las universidades que hacen investigación”. Y es que tal como lo explicó la autoridad, el FIU viene a modificar la forma en que se piensa la investigación en las universidades, repensando las estructuras para contribuir a un proyecto mayor “que Chile se transforme desde la ciencia y la tecnología y avance a un desarrollo más sustentable y equitativo”.
Este fondo tiene dos líneas, una Territorial y otra de Frontera. La primera busca que cada región tenga al menos una universidad con capacidad de investigar a fondo sus prioridades territoriales o temas en que tengan ventajas comparativas; mientras que el de Frontera, está pensado para universidades con ciencia de excelencia que puedan dedicarse a desarrollar I+D experimental e investigaciones de impacto a nivel nacional e internacional.
En el lanzamiento del FIU Territorial de la Universidad de Antofagasta, participó el subsecretario de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Cristian Cuevas, este jueves. Esta institución, junto a la Universidad Católica del Norte (que se adjudicó un FIU Frontera) fortalecerán su investigación considerando las necesidades de la región y su comunidad.
“Universidades regionales fortalecidas impactan positivamente en la región. Es por eso que se constituye este fondo que tiene la expectativa de coordinar distintos intereses, distintas agendas, junto con actores clave como municipios y la sociedad civil, es decir, articular a todos los actores”, dijo el subsecretario.