Más de 43 mil niñas y niños de educación parvularia ya exploran el mundo con mirada científica

La subsecretaria de Educación Parvularia, Claudia Lagos, destacó el avance que ha tenido esta herramienta hasta instalarse como una metodología y convertirse en un programa reconocido y muy valorado por las comunidades educativas, por los niños y niñas y también por las familias. “Dotar a los equipos de herramientas para mediar procesos de integración en los niños y niñas, el poder aterrizar cómo ofrecer estas oportunidades de aprendizaje desafiantes respecto de la ciencia y la integración es tremendamente importante y a veces, no es tan sencillo de concretar. Contar con un programa estructurado, con orientaciones bien específicas y con posibilidades de ir monitoreando esos procesos educativos es una herramienta muy complementaria a lo que se declara en el Currículum de la Educación Parvularia”, declaró.

PIPE cuenta con una serie de módulos divididos en tres áreas de aprendizaje: Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Tecnología y desde este año, Arte. El material educativo queda disponible en forma gratuita en distintas plataformas como https://www.explora.cl/pipe/, Aprendo en Línea y Educarchile, para su descarga, por lo que puede ser también utilizado por otros equipos pedagógicos.

PIPE busca contribuir a la formación continúa de los equipos pedagógicos en Ciencias articulando acciones con actores del ecosistema CTCI y fortaleciendo las competencias científicas.

El Kit que se está entregando este año incluye 20 lupas tradicionales, set de lupas de colores, set de jardinería, libro de tela, láminas Kamishibai Duérmete Semilla, panel de tela zonas de Chile con sticker de velcro para pegar y un set de cuadernillos “Inspiradoras” que fomenta el acceso de las niñas a las áreas STEM.

La vicepresidente de JUNJI, Daniela Triviño, destacó que desde la firma del convenio con MinCiencia hace tres años, se ha buscado la manera de ir escalando este programa. “No sólo se han formado equipos educativos de más de mil jardines infantiles, sino también asesoras de los equipos regionales y eso ha permitido que más personas accedan a las herramientas que ofrece PIPE y eso permite que este año alcancemos a más de 10 mil niños. Esto nos tiene muy felices porque el impacto en su desarrollo y en el aprendizaje y en las experiencias ricas que están viviendo gracias al programa son invaluables”, explicó.

Y es que en las primeras edades es donde más se puede acortar la brecha. “Los seres humanos desarrollamos múltiples habilidades, como el lenguaje, los movimientos, la expresión, y a todo eso contribuye PIPE. La evidencia nos muestra que en las primeras edades existen más posibilidades para aprender. Desde todos los sentidos, niños y niñas están preparados para desarrollar en plenitud múltiples habilidades que el programa sin duda fomenta”, añadió.

Daniela Vilches, encargada del Jardín Genaro Arias, dijo que en el caso de este establecimiento PIPE se trabaja desde la sala cuna no solo en los niveles más grandes. El nuevo kit ha sido muy bien recibido por sus párvulos, porque “es totalmente innovador y entretenido”. En su experiencia, los apoderados también están entusiasmados y participan con ideas, trabajo en casa y el envío de materiales cuando se solicita. “Nosotros mostramos el trabajo que hacemos en aula a los papás y mamás y ellos se emocionan al ver a sus hijos que tienen este pensamiento crítico, que son pequeños científicos, como les decimos”, contó.

Para Carolina Ibaceta, educadora de párvulos del nivel sala cuna mayor de este jardín, resaltó el compromiso adquirido en 2022 cuando fue parte del convenio que permitió el proyecto piloto de capacitación entre JUNJI y MinCiencia. “Fui una de las primeras funcionarias capacitadas. Nos entregaron herramientas, orientaciones para bajar la información al equipo de la comunidad educativa y a las familias en las reuniones de apoderado. El trabajo es muy enriquecedor para los niños y niñas, muchos de ellos viven en departamentos y con este programa pueden enriquecerse en naturaleza, ciencia, tecnología. Ahora estamos trabajando PIPE desde la sala cuna, es decir, desde los tres meses de edad”, dijo.

“El pensamiento crítico es lo que nos permite dudar, y la duda es lo que nos permite avanzar. Cuando no nos hacemos preguntas sobre lo que estamos escuchando, viendo, leyendo, cuando no cuestionamos si lo que nos dicen es cierto o no, perdemos libertad y capacidad de tomar decisiones por nosotros mismos y nos transformamos en sujetos pasivos de las voluntades de otros. Si queremos soñar con una democracia fuerte, con un país que se desarrolla, con una mejor economía, mejores empleos, incluso más seguridad, tenemos que siempre dudar. Esa es la forma en cómo llevamos el método científico”, insistió la ministra de Ciencia.