Las estrategias, que se proyectan hacia el año 2035, son el resultado de un proceso participativo amplio que incluyó mesas de expertos, trabajo interministerial, grupos focales, validación con la ciudadanía y una consulta pública que recibió aportes desde todos los sectores del país.
La Estrategia Nacional de Biotecnología impulsa el desarrollo y aplicación de soluciones científicas para sectores como salud, alimentos, minería, medioambiente, agricultura y bioeconomía, promoviendo industrias basadas en bioprocesos, innovación verde y empresas de base científico-tecnológica.
Por su parte, la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas establece una hoja de ruta para fortalecer capacidades nacionales en computación cuántica, sensórica avanzada, comunicaciones seguras, simulación de materiales y ciberseguridad, abriendo oportunidades para que Chile participe activamente en una de las revoluciones tecnológicas más relevantes del siglo XXI.
Ambas Estrategias comparten tres ejes estructurales:
Formación de talento y capital humano avanzado
Infraestructura científica y tecnológica de alto nivel
Gobernanza moderna, basada en principios de ética, inclusión, descentralización y sostenibilidad
El evento contó también con la presentación de casos de éxito nacionales, un saludo internacional de reconocidos científicos, y la activación simbólica de la escultura “Del Cochayuyo al Fotón”, que representa la convergencia entre la naturaleza, la creatividad científica y la innovación tecnológica.
Tras la ceremonia, se inauguró la feria ChileEmergente 2025–2035, que reúne a más de 10 módulos interactivos de empresas, universidades y centros de investigación, ofreciendo a la ciudadanía una experiencia directa con aplicaciones reales de la biotecnología y la tecnología cuántica.
Con estas estrategias, Chile reafirma su compromiso con un futuro donde la ciencia sea motor de desarrollo sostenible, competitivo y justo, fortaleciendo capacidades nacionales y abriendo oportunidades en sectores productivos estratégicos.