Comisión asesora ministerial entrega recomendaciones para proteger zonas de observación astronómica

La Comisión, en la que el subsecretario Cuevas ejerció la presidencia de esta instancia actuando como su representante, adoptó una metodología participativa, transparente y estructurada en 30 sesiones semanales desde abril hasta octubre en las que se generaron actas oficiales, insumos técnicos, metodológicos y de contenidos científicos. Además, se recibieron a una decena de instituciones públicas y privadas que administran observatorios y a sus principales científicos, entre las que podemos mencionar a ALMA, AURA, NOIRLAB, ESO, Carnegie, GMT. También fueron invitadas representantes de centros de investigación como CATA y MAS, la Fundación Cielos de Chile, la OPCC (Oficina de Protección de la Calidad del Cielo), el Gobierno Regional de Antofagasta y el Ministerio de Medio Ambiente.

Este informe constituye un insumo técnico valioso para complementar y actualizar la gobernanza científica y tecnológica nacional de las áreas de valor científico y de investigación para la observación astronómica. Asimismo, incorpora un análisis comparado de normativas internacionales y sistematiza información sobre los tipos de contaminantes que afectan a las nuevas tecnologías de observación, tal como la contaminación lumínica, turbulencia, polvo en suspensión y vibraciones.

En el texto se presenta una serie de propuestas y definiciones técnicas para la protección del patrimonio científico y tecnológico chileno, destacando que la prioridad del Estado debe ser la protección de las condiciones excepcionales que ofrecen los sitios astronómicos chilenos.

Sumado a las 29 comunas declaradas como áreas de valor científico en el Decreto Supremo 2/2023 de MinCiencia, el principal aporte metodológico de la Comisión es que describe una metodología para determinar el radio de protección para cada sitio astronómico, basándose en la tecnología de observación predominante (radioastronomía u óptica/infrarroja) y sugiere valores de los parámetros que deben mantenerse dentro de esa zona para asegurar las condiciones habilitantes que permitan el adecuado funcionamiento de los observatorios en el largo plazo para la investigación científica.

Una de las recomendaciones de la comisión es la definición de subáreas protegidas, estableciendo un zona núcleo y una de coordinación con diferentes radios dependiendo de la tecnología utilizada por el telescopio. Para ambas zonas, el Informe sugiere utilizar valores sitio-específicos para los parámetros que deben mantenerse en el tiempo, para asegurar el adecuado funcionamiento de los observatorios, respondiendo de manera ágil y oportuna a las recomendaciones sobre protección de sitios astronómicos realizados por la Unión Astronómica Internacional en marzo 2025.

Junto con eso, recomienda incorporar en la Ley de bases generales de medio ambiente (Ley 19.300) la turbulencia atmosférica (como las generadas por los parques eólicos) como un contaminante, y realizar un Catastro Nacional de Sitios Astronómicos dinámico,flexible y de libre acceso, con georreferenciación precisa, y una actualización periódica cada cinco años.