El investigador agrega que «llevamos un mes en el trabajo de muestras, en conjunto con empresas de servicios sanitarios de la Región y apoyados por la Seremi de Ciencia, Tecnología e Innovación. Actualmente, y luego de haber puesto a punto procedimientos de bioseguridad, protocolos de concentración de material genético y detección mediante amplificación de fragmentos del genoma de SARS- CoV- 2, hemos logrado establecer que las trazas del virus existen en aguas servidas no tratadas de ciudades como Viña del Mar y Valparaíso”.
Respecto al riesgo a la exposición al virus por parte de los científicos que participan en el estudio, el doctor Dinamarca advierte que “el hallazgo de las trazas del coronavirus se realiza detectando la presencia de su ARN y no del virus completo. Una vez que el virus sale del cuerpo humano vía descarga de excretas y llega a las aguas residuales, por las condiciones en las que se encuentra y los tratamientos físicos y químicos de las aguas, debiese destruirse, liberando su material genético (ARN) y perdiendo su capacidad infectiva. Sin embargo, la presencia del ARN en estas aguas nos indica que la población en su conjunto sigue con el virus circulando”.
Finalmente, Alejandro Dinamarca destaca que se ha creado una red de colaboración a nivel nacional con todos los investigadores e investigadoras que llevan a cabo investigaciones similares en diferentes ciudades del país, coordinados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
“Este trabajo colaborativo en sí mismo es la gran innovación en la que los diferentes grupos podremos compartir experiencias y aportar con mejoras o variaciones necesarias para levantar programas de vigilancia de gran magnitud, en extremo sofisticados y con el objetivo de vigilar presentes y futuras pandemias. Asimismo, es una colaboración que une experticias entre las universidades y el sector privado de servicios, coordinados a nivel nacional y de gobiernos regionales por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación”, concluye.
En ese contexto, el vicerrector de Investigación e Innovación de la UV, doctor Adrián Palacios, quien es miembro del Consejo Asesor de la Red Diagnóstica de Laboratorios Universitarios para el Diagnóstico de COVID-19, perteneciente a la Subsecretaría del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, sostuvo que “el establecer una red de vigilancia epidemiológica para agentes patógenos como el virus Sars-CoV-2, entre otros, es un gran avance para los aspectos sanitarios en el país. Las aguas servidas sin duda conducen los rastros de un sinnúmero de afecciones que ocurren en nuestra población, entonces es natural que varios laboratorios se hayan concentrado en buscar allí, durante esta pandemia, presencia de fragmentos del ARN del virus Sars-CoV-2”.
Palacios agregó que esta iniciativa “se ha visto favorecida en la Región de Valparaíso por el ambiente colaborativo al cual hemos sido convocados por la doctora María José Escobar, seremi de Ciencias de la Macrozona Valparaíso-Coquimbo, coordinando el trabajo entre la empresa sanitaria Esval, el laboratorio del doctor Dinamarca y la doctora Ibacache y BIODIVERSA, una empresa del rubro. El poder contribuir desde el inicio en la generación de conocimiento, en la puesta en marcha de técnicas, en los protocolos de detección molecular y en el bienestar de la ciudadanía es parte de la misión de las instituciones públicas, y es natural que desde la Universidad de Valparaíso pongamos todos nuestros esfuerzos para el éxito de esta iniciativa”.