Gracias a esta nueva institucionalidad se promueve una interacción mucho más fuerte entre las instituciones públicas con competencias sectoriales en este territorio, como los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores, e incorporando al Ministerio de Ciencia con la misión y oportunidad de promover planes estratégicos de desarrollo e investigación.
En medio de la instalación de una institucionalidad científica inédita en nuestro país, con el trabajo territorial de la Seremi de Ciencia en la macrozona austral y junto al apoyo en el fomento de la ciencia antártica a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, celebramos esta nueva ley y renovamos nuestro compromiso para potenciar los proyectos de investigación en este laboratorio natural de una biodiversidad única que permite la comprensión de fenómenos asociados al cambio climático y sus proyecciones, así como a la investigación en áreas como paleontología, geología y biotecnología.
Por primera vez tendremos una planificación estratégica de investigación científica en la Antártica incluyendo al Gobierno Regional de Magallanes y al Instituto Chileno Antártico que a través del Programa Nacional de Ciencia Antártica cuenta en la actualidad con un total de 110 proyectos organizados en siete líneas de investigación, siendo un 49% de estos proyectos liderados por mujeres.
Un marco de colaboración que logró conjugar las necesidades e intereses nacionales y los acuerdos internacionales, junto al objetivo que se le ha dado a este continente como un espacio de paz e investigación científica.