El Ministro de Ciencia, Andrés Couve destacó: “A través de este Reto de Innovación activamos la fabricación nacional de elementos de protección para el personal de salud junto a la comunidad de innovación y emprendimiento, y utilizando talento y capacidades locales. Tras una fase de acompañamiento, hoy siete de estos emprendimientos -cuatro pymes y tres universidades- recibirán un subsidio de hasta $60 millones para comenzar a escalar sus soluciones luego de haber superado satisfactoriamente las distintas pruebas técnicas establecidas por el ISP”.
Entre los ganadores de esta segunda etapa, 4 de los 7 seleccionados son de regiones. Los beneficiarios han focalizado sus esfuerzos en el desarrollo de elementos de protección de tipo pantallas faciales, indumentaria, máscaras con sistema de filtros y mascarillas de tipo quirúrgicas. Destacan también los procesos que han liderado localmente para la reconversión productiva, generando enjambres productivos y propiciando la generación de al menos 50 nuevos puestos de trabajo.
Proyectos seleccionados en la 2a Etapa del Reto de Innovación
Llaguno & Munizaga Ltda.: Escudo facial de policarbonato, autoarmable, reutilizable y 100% sanitizable.
Universidad de Aysén: Escudo facial, reutilizable con una vida útil promedio de 30 días, elaborado a través de impresión 3D.
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso: Escudo facial con resistencia a la humedad y a la grasa, genera larga durabilidad y permite su reutilización mediante la higienización de forma independiente para un nuevo uso.
Comercial EKS Ltda.: Bata reutilizable, lavable y trazable, con características antimicrobianas debido a la incorporación de tecnología nano Cobre – Zinc en la tela de fabricación.
BabyCu Chile SpA.: Mascarilla facial quirúrgica lavable y reutilizable con acción activa antimicrobiana con partículas de cobre y zinc.
Inversiones y Servicios FIX SpA.: Máscara con sistema de filtro reutilizable de carbono activo intercambiables.
Universidad de los Andes: Máscara con sistema de filtros fabricada a través de impresión 3D e inyección plástica, reutilizable con una vida útil de hasta 5 años y con el potencial de inactivar el SARS-CoV-2.