“La curiosidad nos hace preguntarnos cosas fundamentales y a la vez muy poco tangibles como: ¿Por qué existe algo en vez de nada? ¿Qué tan grande es el Universo? ¿Cuántas galaxias hay? ¿Es nuestra galaxia especial en el cosmos? ¿Cómo se forman y evolucionan las galaxias? Pero estudiar el funcionamiento del cosmos, a diferencia de otras ciencias, es complejo porque es muy difícil hacer experimentos directos. Todo está muy lejos, así que tenemos que inferir su funcionamiento por medio de observaciones o experimentos indirectos (…) La curiosidad es una parte fundamental de nuestra naturaleza que nos lleva inevitablemente a la experimentación. Lo veo con mi hijo de 1 año que no para de hacer experimentos todo el día: lanzar la comida, verter un vaso de agua, pintar la pared, etc. Es esa misma curiosidad el motor de la ciencia, la filosofía, el arte y muchos aspectos de nuestra vida”, comenta la astrónoma.
Hace dos años forma parte del equipo de difusión y vinculación con el medio del IFA-UV. Organizan actividades de todo tipo y para públicos distintos, desde charlas y talleres hasta eventos astronómicos como el eclipse del año pasado. “El trabajo de difusión no tiene límites, es realmente infinito así que uno mismo tiene que definir sus límites. En nuestro caso, los profesores que hacemos esto lo hacemos porque nos apasiona, no porque sea una parte significativa de nuestro trabajo. A mi me gustaría que existieran cargos que no fueran solamente de investigador y docente, sino que hubiesen cargos donde existiera un componente formal importante de difusión de la ciencia y que eso se tome en consideración como parte de mi trabajo”.
“La ciencia es un aliado fundamental de la sociedad, del desarrollo, es algo que tenemos que valorar , especialmente para enfrentarnos a pandemias, a cambio climático, nuestro futuro como humanos depende de cómo nos relacionamos con nuestro medio ambiente y ahí la ciencia tiene un rol fundamental y por eso no podemos abandonarla. Hay que financiar la ciencia y hay que hacer mucha difusión de la ciencia para que la gente aprecie lo necesario que es tener un vínculo saludable con los científicos”, concluye Yara Jaffé.
Biogeoart, una propuesta multidisciplinaria
El diseñador industrial y actual Director de la Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV, Juan Carlos Jeldes ha trabajado por dos décadas uniendo el arte y la ciencia. Doctor en Diseño, PUC de Rio de Janeiro, Brasil ha sido Director MADLAB & AconcaguaFabLab. Ha colaborado con Explora Desde sus inicios, realizando talleres, exposiciones y en el último tiempo en sus ferias de las ciencias regionales y las comunales con el laboratorio móvil de fabricación digital Aconcagua Fablab.
Desde hace un año conformó un grupo de investigación asociativa en las relaciones humano-naturaleza denominado BIOGEOART, proyecto Anillo del programa PIA de ANID, acercándose un paso más en este interés que une a las ciencias con las artes. “Hay varios temas que se cruzan. Carlos (Olavarría) dijo que usar las manos le ayudaba a pensar. Y eso es muy propio de nosotros los seres humanos. Elaborando surgen las preguntas. Las preguntas no sólo están hacia afuera, sino de lo que nosotros podemos ir elaborando. Siempre hemos trabajado con la laboriosidad, cómo la experiencia tiene distintas escalas. Un niño podría pensar que hay que ser adulto para hacer cosas, pero desde que somos niños vamos corriendo límites”, señaló el Juan Carlos Jeldes.
Biogeoart es un proyecto anillo del programa PIA, es decir un programa de investigación asociativa,donde investigadores de distintas áreas tienen la oportunidad de trabajar juntos. “Yo soy del diseño y participan geólogos, lingüistas, biólogos, trabajadores sociales, sociólogos, está más en el campo de las humanidades, pero ligado a profundizar la relación del ser humano y la naturaleza. Con este proyecto la idea es proponer acciones de co-conservación, o de pro conservación. La metodología con la que trabajamos es una que denominamos inmersión rizomática. Inmersión en el sentido de sumergirse en los territorios, trabajar directamente y levantar acciones, ligado a la investigación acción, y rizomático en el sentido del pensamiento de los filósofos Gilles Deleuze y Félix Guattari, el concepto del rizoma, que viene de la biología , con el rizoma de las plantas, que tiene que ver más que con una filosofía con una caja de herramientas filosóficas, herramientas para pensar”, agregó el diseñador.
La instancia busca alcanzar varios objetivos, como explorar los lenguajes no humanos, en una exploración un poco de borde, hasta llegar a crear lo que denominan atmósferas cognitivas. Según su mirada es más importante el propósito que solucionar problemas concretos. “Se habla mucho del trabajo colaborativo, yo lo llamaría la constitución de grupos de curiosidad que después se consolidan en grupos de trabajo que se transforman en fuerzas de trabajo. El individuo solo se puede plantear las preguntas pero necesita de todos los demás para poder llevar algo adelante, para correr ese cerco”, concluye Jeldes.
Creatividad que nace del conocimiento
Para María Elvira Zúñiga, en cambio, su vinculación con la curiosidad y la creatividad es mucho más concreta. Esta ingeniera civil bioquímica, de la Universidad Católica de Valparaíso y doctora en Biotecnología, Universidad de Santiago de Compostela, España que desde 2007, dirige el Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables, CREAS, considera que la creatividad es parte esencial del modelo innovador.
“Cuando hablamos de innovación y en nuestro caso de innovación de alimentos, implica que tú le agregas un valor a algo, y le agregas un valor que lo distingue, que le aumenta su competitividad, esa es la parte de la innovación. Entonces ese valor quiere decir que lo está distinguiendo de otros. Por lo tanto lo podemos distinguir desde el punto de vista de la salud, desde el punto de vista ecológico, de la sostenibilidad, que sea vegano, que no te de alergia, y que además se vea apetitoso y cuando lo comamos sea exquisito. Y en ese contexto en que tiene que tener algo que lo distinga. Eso implica que tienes que ser creativo en algo y esta creatividad nace del conocimiento. El diseño de un producto y el usar ese conocimiento implica una creatividad enorme”, precisa Zúñiga.
El Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables, CREAS, es un Centro de Innovación en Alimentos dedicado a la Investigación y Desarrollo de productos y soluciones en los procesos alimentarios junto a emprendedores, empresas y asociaciones del rubro. “Tenemos un equipo de jóvenes que son muy innovadores. Cuando uno trabaja en innovación lo hace en el mundo real, lo hace con innovadores y con empresas, y las decisiones están basadas en lo que requieren ellos, en lo que necesitan, en sus materias primas, en sus productos, en el mercado que ellos quieren lograr, el modelo de negocios que ellos quieren tener. Ahí es donde yo creo que está la creatividad, que es muy profesional”, explica su directora.
Al ser consultada por su sello personal y su trabajo, María Elvira concluye: “Lo que yo estoy desarrollando profesionalmente tiene que ver con lo que soy personalmente (…) . Me interesa trabajar en temas que no tienen una solución, que tal vez lo que tu haces te permita decir ah esto no es blanco n negro, esto es gris. En los procesos biológicos como son tan interdependientes la verdad es que estás siempre en los grises. A mi me despierta mucho la curiosidad, especialmente en mi trabajo científico cuando no tengo la respuesta clara, si la tuviera no aporta. Mientras más sabes más te das cuenta que menos sabes”.