Universidades inician plan de aceleración para secuenciar el SARS-CoV-2 y detectar variantes del virus

Según explicó Gonzalo Encina, investigador del Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina (ICIM) de la UDD, a cargo de estas gestiones, el proceso comienza con la recepción de muestras de casos positivos de COVID-19. Posteriormente, se realiza la extracción del ARN del virus y se comienza con la preparación de lo que se conoce como ‘librerías de secuenciación’. “Este es un proceso crítico para el éxito de la secuenciación y requiere de insumos específicos que permiten convertir el ARN del virus a ADN y agregarle marcas específicas al ADN viral de cada paciente para diferenciar las secuencias de cada virus, ya que los instrumentos de secuenciación permiten procesar 48 muestras simultáneamente. Con 48 muestras se asegura la buena calidad de las secuencias”.

En este sentido, añadió que “las PCR nos dicen si hay virus o no. Lo que hacemos con la secuenciación es ‘un zoom’ a la muestra y leer cada letra del genoma viral, lo que permite identificar todas las variantes, las ya conocidas y también cualquier otra variante nueva que pueda aparecer”.

En una primera etapa preliminar, las secuencias de 10 muestras virales se enviarán al ISP para su validación, quien certifica la buena calidad de la técnica empleada y permitiría a las instituciones comenzar a secuenciar de manera sostenida y sistemática.

Para Encina, es fundamental contar con la tecnología para la secuenciación genómica del Coronavirus, “pues esto no sólo permite detectar variantes que estén circulando o hayan ingresado a nuestro país, sino que también descubrir nuevas variantes que puedan ir surgiendo”, aseguró.

En esta misma línea opinó José Ignacio Méndez, gerente de Salud de Anglo American: “Para nosotros, participar en este proyecto a través de la donación de kits de secuenciación a estas tres universidades, constituye una oportunidad para apoyar al Ministerio de Salud a mejorar la capacidad de secuenciación genómica en nuestro país y, de esta manera, establecer un sistema de vigilancia robusto y descentralizado. Por otra parte, nos permite colaborar con la academia y aportar al desarrollo del conocimiento. En la medida que más se realice secuenciación en nuestro país, mejor entenderemos el comportamiento de la pandemia, conoceremos las cepas más relevantes y podremos prepararnos adecuadamente para responder a esta emergencia de salud pública”.

En tanto, Cecilia Vial, investigadora UDD y parte del equipo encargado de realizar secuenciación en los laboratorios del ICIM, se refirió a la importancia de la relación entre las empresas y las universidades, pues “si bien contamos con la expertise y el equipamiento, se trata de insumos y tecnologías complejas y caras, por lo que este aporte privado es un acelerador para poder entrenar al personal y poner a punto la técnica, de manera de poder certificarse ante el ISP y estar listos para entregar resultados de calidad apenas se firmen los convenios para participar de la Red de Vigilancia Genómica impulsada por el MINSAL que dará continuidad a la iniciativa”.

Agregó que, “de esta forma, el aporte de estas empresas va a aumentar rápidamente la capacidad de secuenciación, permitiendo tener más información de los coronavirus circulantes en el país, lo cual es importantísimo en este punto de la pandemia en que vemos el surgimiento de nuevas variantes”.