En esta instancia fueron convocados la Gobernación Regional, la Superintendencia del Medio Ambiente, la Seremi de Medio Ambiente, los municipios de Vicuña y Andacollo, Sernatur, la DIFOI, CORFO, AURA, OPCC, ESO Chile, Carnegie, SOCHIAS, la Fundación Cielos de Chile, la Universidad Católica del Norte, CEAZA, la Universidad de La Serena y la Universidad Central.
Cielos privilegiados y turismo científico
Las condiciones climáticas presentes en la Región de Coquimbo han generado un ambiente único y predilecto para la observación astronómica y el astroturismo. Con una extraordinaria calidad de sus cielos, debido a la escasa humedad en el ambiente y la ausencia de nubosidad, la zona se ha instaurado como un laboratorio natural para la astronomía, concentrando el 51% de la oferta nacional de astroturismo, con 15 observatorios turísticos y cinco observatorios astronómicos científicos: La Silla, ubicado en la comuna de La Higuera; Gemini Sur, SOAR (Southern Astrophysical Research) y Cerro Tololo (CTIO), perteneciente a AURA, ubicados en la comuna de Vicuña; y Las Campanas (Carnegie Institution of Washington/Harvard/MIT).
A esto se suma la declaración del Parque Nacional Fray Jorge como una Reserva Starlight (Fundación Starlight), estudio realizado por el Grupo de Investigación para el cuidado del cielo nocturno ULS/OPCC, siendo la primera de Sudamérica y la cuarta en el mundo; y la declaración del área del Observatorio AURA Como el primer Santuario Internacional de Cielos Oscuros, llamado Gabriela Mistral, por la Asociación Internacional de Cielos Nocturnos (IDA por sus siglas en inglés).
De acuerdo con la importancia de la Región de Coquimbo en el desarrollo de la astronomía y el astroturismo, la contaminación lumínica se presenta como un gran desafío y un riesgo latente hacia la capacidad observacional concentrada en la zona. La excesiva iluminación de los cielos nocturnos, provocada por la expansión urbana e industrial, ha ido afectando progresivamente las competencias astronómicas científicas y turísticas presentes en Coquimbo. De acuerdo con cifras de junio de 2021, el horizonte local está muy afectado por la contaminación lumínica, siendo las contribuciones artificiales las principales causantes de las dificultades que viven los observatorios científicos y turísticos de la zona.
El apagón del Valle
Debido a la importancia de abordar las amenazas de la contaminación lumínica en el territorio, los participantes de la mesa acordaron poner en marcha un evento sin precedentes para hacer un llamado de atención y toma de conciencia sobre el impacto de la contaminación lumínica: un apagón de las comunas de Vicuña y Andacollo para medir los efectos de dicha contaminación visual de la zona y reconectar con la oscuridad ancestral de los cielos.
La actividad está programada para el 24 de enero de 2022, en la que las ciudades de Andacollo y Vicuña, apagarán sus luces de manera coordinada a partir de las 22:00hrs hasta las 22:45 horas. Esta singular iniciativa, que agrupará los esfuerzos del mundo público, privado y de la sociedad civil, titulada “Apagón del Valle: Por la ciencia y los cielos nocturnos de Coquimbo”, será el escenario perfecto para jornadas de observación astronómica ciudadana y científica, concursos de fotografía, talleres sobre contaminación lumínica, astroturismo y el rol municipal en la protección de los cielos.