La ministra Aisén Etcheverry también fue enfática: “Como ministra, muchas veces me preguntan si Chile puede llegar a tener tecnología de punta. Hoy pudimos ver, junto al Presidente Gabriel Boric, tecnología chilena aplicada nada menos que en este centro tecnológico internacional construido con la colaboración de más de diez mil científicos y cientos de universidades y laboratorios, en un túnel de 27 kilómetros de circunferencia y a una profundidad 175 metros bajo tierra. Ser estado asociado nos abriría las puertas a un nivel que la ciencia y la industria chilena basada en ciencia merecen. Mientras avanza en lo que conocemos de la materia y cómo llegamos a ser lo que somos, el CERN es un gran gatillador de desarrollo tecnológico sofisticado porque permanentemente está requiriendo tecnologías que aún no existen y que sus estados asociados proyectan para él. Esos procesos de licitación le dan acceso a países como el nuestro, de ser asociados, para crear un cierto nivel de desarrollo y a medida que la industria local se va sofisticando, ir accediendo a mayores niveles de tecnológicos encargados por el mismo CERN. Este anuncio es, sin duda, una gran noticia para nuestra industria”.
¿Qué es el CERN?
El CERN es el Centro Europeo para la Investigación Nuclear y es uno de los centros de investigación más importantes del mundo. Hoy en día es el corazón de la investigación de física de partículas. Este laboratorio internacional se fundó en 1954 en Ginebra y cuenta con el apoyo de 22 estados miembros europeos. Unos 12 mil científicos de más de 70 países y con 120 nacionalidades diferentes acuden al CERN para su investigación con el fin de construir modelos de cooperación internacional para incrementar el conocimiento sobre el universo del que formamos parte, preparando, ejecutando, analizando e interpretando datos de complejos experimentos científicos.
En el gran laboratorio del CERN se aceleran partículas a velocidades muy próximas a la velocidad de la luz y se hacen colisionar en el interior de un detector para estudiar así sus interacciones, consiguiendo densidades de energía y temperaturas similares al origen del universo. A grandes rasgos, esta obra de ingeniería se compone fundamentalmente de una sucesión de aceleraciones que incrementan la energía de las partículas. El éxito del CERN se debe a su capacidad para producir resultados científicos de gran interés y al desarrollo de nuevas tecnologías tanto industriales como informáticas.
Los beneficios de ser país asociado son variados, partiendo por participar del Consejo del CERN y en los comités que definen su agenda científica. Esto permite estar a la vanguardia científica internacional y conocer las preguntas de frontera y desafíos tecnológicos de la industria más avanzada a nivel global.
Otra importante ventaja es el acceso a licitaciones industriales para empresas de base científico-tecnológica chilenas. Esto les abrirá las puertas para ser proveedoras de CERN y con ello mejorar la valoración internacional de la industria nacional.
El CERN cuenta también con un universo de patentes disponible a los estados miembros y la posibilidad de participar de procesos de transferencia tecnológica con fines de investigación y desarrollo. A eso se suma el acceso a capacitaciones y oportunidades de formación como pasantías, Escuelas de Excelencia del CERN, programas para profesores, acceso a empleos y con ello el fortalecimiento de redes científico-tecnológicas del más alto nivel.
Por último, el carácter de estado asociado es el resultado de una postulación y evaluación por parte de CERN de las capacidades científicas y de la industria de base científica tecnológica local. Esta evaluación, en caso de ser exitosa, sería un indicador de la madurez de nuestro sistema científico y de la calidad técnica de la industria tecnológica.