Entre los países OCDE, considerando al total de personas tituladas en el área STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para el año 2020, se observa que en Chile solo el 8% son mujeres, mientras que el promedio OCDE de mujeres en área STEM llega al 16%. Somos el cuarto país con menos mujeres tituladas en STEM.
En Alemania el 25% de las mujeres tituladas en carreras universitarias, lo hacen en carreras STEM; Italia tiene un 18%, Portugal y Francia 17%, Estados Unidos, 16%. Reino Unido, México, Canadá y Corea del Sur, Israel, 16%, Colombia 14%.
“Cifras como estas refuerzan la necesidad de seguir iniciando acciones que busquen aumentar la presencia de mujeres en estas áreas, en todos los segmentos, porque el en pregrado las áreas STEM la diferencia entre hombres y mujeres es mayor”, señala Gainza.
Entre las carreras del área STEM, a diferencia de las otras carreras, según se avanza en la especialización, hay más mujeres matriculadas: a medida que aumenta el grado académico aumenta la matrícula femenina en las áreas STEM. Esta situación es particularmente interesante ya que revela el creciente interés de las mujeres por programas de capital humano avanzado en dichas áreas, terreno que hasta hace un par de décadas era casi exclusivo para los hombres.
Hoy, las universidades son las principales ejecutoras de las actividades de Investigación y Desarrollo (i+D). Los datos revelan que durante su trayectoria profesional el porcentaje de mujeres disminuye a medida que adquieren mayor calificación académica.
Según terminología OCDE, existen tres roles en la investigación de acuerdo la función que cumplan las personas: (1) las que lideran procesos de generación de conocimiento, (2) personal técnico inmerso en actividades I+D y (3) personal de apoyo administrativo que no está directamente involucrado. Las tres categorías se han mantenido constantes en los últimos 10 años, pero cuando se mira a las mujeres con doctorado que realizan actividades de I+D, la situación cambia.
Entre los años 2011 y 2020 el personal con grado de doctor se ha incrementado de manera sostenida en el tiempo. Ha existido, entonces, una reducción efectiva de brechas de género en la última década. En 2011 había un 26% de mujeres doctoras en I+D, mientras que en 2020, esta cifra subió a 32%. (Encuesta sobre gasto y personal en Investigación y Desarrollo).
La investigación que realizan las mujeres sigue siendo más baja en comparación con los hombres y esta diferencia la podemos observar en prácticamente todas las áreas de estudio.
Incluso en HACS (correspondiente a carreras en áreas de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales), donde la diferencia entre la presencia de hombres y mujeres es menor, el número de publicaciones no se condice con la mayor participación de mujeres (matrícula y titulación) en áreas no STEM. Esto nos podría indicar que a pesar de una mayor participación en estos ámbitos (matrícula y titulación) no se evidencia una participación en los ámbitos de desarrollo y producción científica, lo que es preocupante, indicando que no basta con que las mujeres accedan sino de qué forma están desarrollándose dentro del sistema CTCI.
Si se considera a las 50 personas con mayor producción de artículos académicos, en Ciencias Naturales, 37 son hombres y solo 3 mujeres (de 10 personas, no se tiene información. En ingeniería y tecnología, que son las otras dos áreas que forman las STEM, 42 son hombres, 5 mujeres y para 3 no hay información.
En Ciencias Sociales 38 son hombres, 10 mujeres y 2 no indican. Similar situación hay en Ciencias Médicas y de la Salud, Humanidades y Ciencias Agrícolas.
Según los datos del Registro de Emprendimientos y Empresas de base Científico-Tecnológica (EBCT) y la Encuesta de Trayectoria de Profesionales con Doctorado (CDH),el total de profesionales con doctorado que han creado empresas, tan solo el 24% fueron generadas por mujeres (2020).
Si se considera a quienes lideran las EBCT (2020), tan sólo el 13% son mujeres, 74% hombres y el 15% presentan un liderazgo mixto.
En esta versión de la Radiografía de Género, por primera vez se reportan los resultados de la Encuesta de Créditos Presupuestarios Públicos para investigación y desarrollo para Chile (GBARD, por sus siglas en inglés).
Los siguientes datos se componen de información extraída del GBARD de MinCiencia, Innova Chile de Corfo, ANID y Subsecretaria de MinCiencia. De acuerdo a las cifras disponibles en el último GBARD, entre los años 2020 y 2021, más del 50% del financiamiento público en I+D presentó enfoque de género. Esta tendencia se ha mantenido relativamente estable en los años analizados, con un 53% y 52% para el año 2020 y 2021, respectivamente.