Esta cooperación se caracteriza por programas científicos históricos como ECOS-ANID Chile y STIC, Maths et Climat AmSud, que desempeñan un rol decisivo para la creación de redes científicas. Se basa también en colaboraciones científicas de calidad, gracias, especialmente, a los laboratorios internacionales del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), el centro Inria Chile (creado en Chile por Inria, Instituto Nacional de Investigación en Ciencia y Tecnologías Digitales, activo desde el año 2012) y los proyectos desarrollados con instituciones como el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) y el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN). Esta cooperación desempeña un rol activo en áreas prioritarias para ambos países, como las energías renovables, incluido el hidrógeno verde, las materias primas, la lucha contra el cambio climático, la biodiversidad, los océanos, la astronomía, la salud y la Antártica.
Las dos ministras firmaron una declaración de intenciones conjunta en la que reconocían las perspectivas de cooperación reforzada entre ambos países con diversas instituciones científicas y académicas. La importante asociación entre Inria y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la República de Chile ilustra esta voluntad de reforzar la cooperación entre las instituciones chilenas y el ecosistema francés y europeo, en particular en el ámbito de las tecnologías digitales y especialmente la Inteligencia Artificial.