Según explicó Gainza, Chile está trabajando en un programa de Desarrollo Productivo Productivo Sostenible, que responde a la mirada de desarrollo integral y con perspectiva social y ambiental, que se abordó en esta reunión. “Estamos creando dos institutos públicos de investigación, un Instituto Tecnológico Público en Litio y Salares, intensivo en investigación también, y un Instituto Público para la Convivencia y Sostenibilidad Social, para poder mirar ciertas condiciones estructurales, sociales y culturales en nuestro país, y la convivencia que sabemos que es fundamental para poder avanzar también en desarrollo productivo, fortalecer las instituciones de educación superior y conectarlas y hacer más fluida la relación de las universidades con el sector privado y con el sector público”, explicó.
Más tarde y durante su exposición en el panel “Direccionamiento de la CTI, hacia la solución de problemas estratégicos”, Gainza resaltó que la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación, cumplen un rol central y son un aporte en todos los desafíos que enfrentamos en la región. “Desde el Gobierno de Chile, hemos planteado un programa de políticas productivas que son centrales para la transición hacia un modelo de desarrollo social y ambientalmente sostenible. Sabemos que en nuestra región y, particularmente en Chile, esto nos demanda diseñar estrategias y políticas públicas que generen o que nos encaminen hacia una transformación estructural del sistema productivo nacional. Esto requiere fomentar nuevos conocimientos, capacidades, procesos y formas de hacer las cosas, tanto para poder generar una matriz productiva más diversificada y con mayores grados de complejidad, como para también generar confianzas y acuerdos que beneficien a los distintos actores”, señaló.
Siguiendo esta línea, dijo que las capacidades de I+D+i y el financiamiento público-privado, deben caminar hacia una dirección común para distintos sectores. “Sofisticar la matriz productiva considerando objetivos climáticos y sociales para la descarbonización de los procesos industriales, la resiliencia ante desastres naturales y la disminución de impactos socioambientales tienen que ser consideradas. Sofisticar no sólo quiere decir ser más eficientes y productivos, sino también ser más conscientes del desarrollo y bienestar social y natural de nuestro entorno”. Frente a la veintena de delegaciones, la subsecretaria enfatizó que para lograr este objetivo, desde el MinCiencia ha priorizado áreas de interés nacional para formar a las nuevas generaciones de investigadores e investigadoras y también se fomentan modelos de investigación inter y transdisciplinaria para cambiar las formas tradicionales de hacer investigación y diversificar los procesos de evaluación y producción de los resultados científicos.
Por último, en su alocución, Gainza mencionó que un “desarrollo productivo sostenible no puede pensarse desacoplado del desarrollo social”, motivo por el que se ha estado trabajando en una agenda que muestre la relevancia de los avances en la investigación de las áreas de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales en los distintos ámbitos de la sociedad y que permitan mejorar las formas de participación ciudadana, la democracia, la valoración de la ciencia, la tecnología y también incorporar la visión de los territorios en las políticas de desarrollo productivo sostenible, entre otras materias”.