Por su parte, el Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, explicó que en países en donde ya se han incorporado estas capacidades de supercomputación muestran mejoras por sobre el 10% en la productividad total de factores que tienen las plantas productivas que utilizan este tipo de herramientas. Esto no está orientado a un solo sector productivo; en industrias tradicionales como la minería o la agroindustria requieren capacidades de estas herramientas para hacer sus procesos más productivos, más eficientes y entregar más transparencia con respecto a los distintos ámbitos de su quehacer productivo, pero también el área de servicios requiere de este tipo de herramientas, las finanzas y otras que son claves”.
Benavente recalcó que esta convocatoria -que es financiada con recursos provenientes del arrendamiento de las pertenencias mineras en litio de Corfo- busca desarrollar una capacidad de súper cómputos en Chile capaz de ser colaborativa más allá de la capacidad de industrias y empresas, de modo de generar una utilización tanto en el mundo privado como en el sector público. “Nuestra idea es que quienes se adjudiquen este financiamiento sean conglomerados, asociaciones de distintos tipos de instituciones que representen no solamente aquellos que están orientados a desarrollar capacidades en temas de súper cómputos basada en la herramienta de inteligencia artificial, sino también aquellos sectores que puedan usar este tipo de soluciones que también puede ser el mundo público como por ejemplo las Fuerzas Armadas que pueden usarla para temas espaciales u otro tipo de herramientas en las cuales la inteligencia artificial puede ser clave”, señaló.
Estos núcleos permitirán a startups, empresas y centros académicos contar con acceso a capacidades de súper cómputo avanzadas, promoviendo la colaboración entre la academia, el gobierno y el sector privado, y fortaleciendo el ecosistema de innovación nacional. El Desafío I+D crea una plataforma única para startups y empresas chilenas, quienes ahora podrán desarrollar soluciones avanzadas en IA que compitan a nivel mundial.
Actualmente, el país cuenta con instalaciones como el Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC) y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), que suman miles de núcleos de procesamiento. Sin embargo, la capacidad actual es limitada, y se busca expandirla para sostener un crecimiento tecnológico acelerado y apoyar el desarrollo de aplicaciones avanzadas de IA.
El instrumento de Corfo busca promover el desarrollo de infraestructura nacional de supercomputación para IA, impulsando la innovación y la digitalización en sectores estratégicos de la economía chilena y podrán postular empresas tecnológicas, universidades y centros de transferencia tecnológica en IA.
Las empresas adjudicatarias tendrán un plazo de ejecución de hasta 5 años, con dos etapas de desarrollo y contará con un cofinanciamiento de hasta el 80% del costo total del proyecto, con un tope de 7 millones de dólares por iniciativa seleccionada.
Además, traerá numerosos beneficios a Chile. Entre los principales impactos que se esperan destacan el aumento de las capacidades en IA, el fomento del desarrollo tecnológico y la digitalización en sectores clave de la economía, y la reducción de la dependencia tecnológica del extranjero. Se prevé que esta infraestructura fortalezca la soberanía digital de Chile y facilite la creación de un ecosistema de innovación en IA, aumentando la competitividad de las empresas chilenas a nivel global.
Otros beneficios incluyen la retención de talento y atracción de inversión extranjera en el sector tecnológico, así como la optimización de procesos industriales y reducción del impacto ambiental, especialmente en industrias como la minería, energía, salud y agricultura. La capacidad de procesar grandes volúmenes de datos permitirá desarrollar soluciones tecnológicas avanzadas que podrían mejorar la calidad de vida de las personas en diversas áreas.